Al margen de las irregularidades
contables que salpican el viaje de Dolça
Mulet, su madre y amigos a Lípari, planea
sobre el mismo su objeto. La finalidad de
índole cultural que pudo llegar a
justificar que el periplo se costeara con
cargo a los contribuyentes de las Islas.
La responsable de Deportes y
Promoción Sociocultural se despachó
inicialmente aludiendo a la referida
finalidad como justificación del
desplazamiento. Pero por fin ha entrado en
detalles. Durante la Comisión Informativa a
la que asistió a puerta cerrada para
explicar los motivos del viaje a Sicilia
detalló que a lo largo del mismo «plantó
una olivera» y asistió a un pleno en el
Consistorio de la localidad italiana en el
que se cimentó el hermanamiento entre
Mallorca y Lípari que ha impulsado.