El
mundo
MADRID.- El Partido
Popular está preparando su estrategia
electoral con el fin de esforzarse en las
provincias en las que puede obtener algún
escaño más o para evitar perder un escaño
en las circunscripciones que considera de
cierto riesgo. Esto ha provocado la
elaboración de un mapa de prioridades con
23 provincias en las que se centrarán
especialmente para lograr sus objetivos y
entre las que se encuentra
Baleares.
La aspiración de los
conservadores en el archipiélago es
conseguir un diputado más, que perdería el
PSOE, que tiene cuatro actualmente. Entre
los diputados baleares del PP se encuentra
el ibicenco Enrique Fajarnés.
De esta
forma, el PP espera lograr la inversión de
los resultados electorales de marzo de
2004, fecha en la que el PSOE aventajó a
los populares en un total de 16 escaños, al
conseguir 164 diputados en el Congrseo,
frente a los 148 del PP.
La
formación cuenta con un sondeo de julio
pasado cuyo resultado arroja tres puntos
por encima del PSOE para el PP. Estos datos
han dado a los populares confianza para
marcarse el objetivo de sacarle a los
socialistas entre seis y ocho escaños en
las próximas elecciones generales, pevistas
para marzo de 2008, aunque aún no está
claro si la fecha será el 2 o el 9 de ese
mes, que son los días que está barajando el
Ejecutivo.
Para conseguir esta
ventaja los populares cuentan con que el
PSOE pierda unos 12 escaños, lo que les
colocaría en 152, mientras esperan que los
ciudadanos otorguen al PP entre 10 y 12
escaños más, que sumados a los 148
actuales, serían entre 158 y 160.
En
el PP consideran que los comicios de 2004
fueron «excepcionales» y estiman que estas
circunstancias no se volverán a repetir y
que, por tanto, la movilización del
electorado no será igual.