Árbitros: Z. Guerra, Fco. José y
Tortella Muns
PACO
ESCRIBANO
ALICANTE.- Alan Digbeu
pasea por la pista su porte de gran jugador
con el aire de la estrella que un día fue.
Lejos de apagarse en las tinieblas de la
LEB, el francés ofrece su mejor versión en
una competición a la que nunca debió
caer.
El escolta francés luce
calcetines NBA y zapatillas Air Jordan, lo
que le envuelven en una galaxia
diametralmente opuesta a su realidad
actual. Pero lo sobrelleva con gallardía y
sus actuaciones, hasta la fecha, no
desmerecen ni un ápice su plante. Digbeu
volvió a eregirse ayer en la pieza angular
del Alicante Costa Blanca. Fue el máximo
anotador del equipo con 17 puntos y se echó
el equipo a las espaldas cuando la pelota
quemaba. El francés anotó tres
triples consecutivos en el último cuarto
cuando el Bàsquet Inca amenazaba con hacer
saltar la banca en el Centro de
Tecnificación.
Costa Blanca y Básquet
Inca no se dejaron ninguna carta por jugar
en los vestuarios. Saltaron a la pista
dispuestos a hacer el baloncesto rápido y
agresivo que promulgan sus técnicos. Lejos
de dejarse llevar, el Bàsquet Inca siguió
metido en el partido, aguantando los golpes
y esperando un momento de debilidad de su
oponente para meterle mano. Y llegó. La
figura de Thomas Terrell emergió de la nada
para levantar a su equipo. El MVP de la LEB
de hace dos temporadas dejó para el
recuerdo todo un repertorio de lanzamientos
dignos del mejor francotirador. Los
baleares se colaron en la fiesta con un
parcial 8-0 y, tras el paso por los
vestuarios, equilibraron la balanza (62-61)
en un tercer cuarto en el que defendieron
al límite. Llegó a creer en la victoria el
Inca, cuatro arriba en el último cuarto.
Fue entonces cuando apareció la mejor
versión de Digbeu. El francés aniquiló con
tres triples estratosféricos desde siete
metros las esperanzas del Inca, que encajó
un doloroso 12-0 en contra justo cuando
había hallado la orilla tras remar todo el
partido a contracorriente.