At. Baleares: López, Rubio,
Martí, Rodri, Pablo, Fuentes (Herraíz),
Prior, Esteban (Santos), Almeida (Isma),
Lucas, Ramón.
Binissalem:
Xavi, Reinés, Salas, T. salas, T. Oliver,
Contreras, Maqueda (Plata), Camacho
(Ramis), Jota, Reus,
Sancosme.
Goles: 0-1. M. 48;
Sancosme. 1-1. M. 78; Lucas. 2-1. M. 83;
Isma.
Árbitro: Ferrer Perelló,
regular actuación. Mostró T.A. a
Isma.
Incidencias: Floja
entrada en el Estadi balear en una mañana
veraniega.
PEDRO
BONET
PALMA.- El Baleares
salvó los muebles in extremis tras
una primera parte infame en cuanto a juego
se refiere, calcada prácticamente a la de
hace apenas 15 días ante el Sporting. El
cuadro de Tomás Gibert se agarró a la
genialidad, una vez, más de Lucas Pou e
Isma para sacar adelante un partido de
marcado color visitante en los primeros 45
minutos.
La grada dejó patente por
momentos su desagrado por el rácano juego
desplegado por un equipo que sigue sin
encontrar sus auténticas señas de
identidad. Un Ramón desaparecido y un
centro del campo inexistente, que se
preocupa más de destruir que de crear
fueron las claves de la mala imagen
local.
Estos argumentos fueron
suficientes para que el conjunto de Es Plà
sacara petróleo de un semifallo en defensa
y el ex jugador del Collerense Sancosme,
atento, se encargase de firmar el 0-1 a
trancas y barrancas
A partir de ese
momento, el Binissalem erróneamente cedió
terreno y el control del esférico a su
rival y esto, junto con los cambios
realizados, facilitó que un Lucas
incansable , tras un saque de esquina,
consiguiese empatar el partido, Poco
después, casi a renglón seguido Isma, que
había salido de refresco en lugar del luso
Almeida, tras una genial jugada individual
consiguió dar la vuelta al marcador ante la
alegría de la parroquia blanquiazul.
De nuevo el once de Miguel Bestard
lo intentó, pero ya a contrarreloj y se
topó con un López inspirado y
seguro.
Así pues, un Baleares que
sigue líder una jornada más pero que se
muestra muy frágil y con nulo poder de
creación, algo muy preocupante. Ante estas
circunstancias, los nervios empiezan a
aflorar sobre todo entre afición
blanquiazul y un sector de la directiva,
que sin duda esperan un juego mucho más
brillante y acorde al considerable esfuerzo
económico realizado en este importante
proyecto.