Mientras los independentistas queman el
retrato de los Reyes en Cataluña y muchos
ayuntamientos se niegan a colocar la
bandera española, el PP, el PSOE y UM no
tuvieron mayor dificultad en apoyar el
lunes la moción de ERC que identifica la
fiesta nacional del 12 de octubre con el
«genocidio», el «racismo» y el «fascismo».
Esta unanimidad contrasta con la negativa
del PSOE, Unió Mallorquina y el Bloc a
apoyar la moción que el PP planteó en el
Parlament para conmemorar el décimo
aniversario del edil popular de Ermua
Miguel Ángel Blanco.
La presidenta
de la Cámara, Maria Antònia Munar, impidió
hasta en dos ocasiones que la propuesta de
los populares se aprobara como
declaración institucional. Y finalmente, en
el primer Pleno del nuevo curso político,
los partidos del Bloc se negaron a apoyar
el texto, pese a recalcar que condenan
rotundamente el terrorismo.
El PSOE
se ofreció a aprobar un texto alternativo
redactado por el Bloc, en el que habían
desaparecido todas las alusiones a «España»
y a los «ciudadanos españoles».