M.ROURA
ANDRATX.- El enésimo
intento político para proteger Cala Blanca,
el último enclave semivirgen del castigado
municipio de Andratx, ha fracasado. El
Consell de Mallorca tenía seis meses para
redactar un plan y desclasificar una zona
donde está prevista la construcción de un
hotel y de 200 viviendas unifamiliares.
Pero no lo ha hecho. Sólo el inicio de otro
largo procedimiento urbanístico podrá
proteger la zona.
Así lo denunció
ayer el PP que tildó el descuido del
Consell de «negligencia». Paralelamente,
advirtió que el hotel de cinco estrellas
que un familiar del que era número 2 de
Bartomeu Vicens, ex conseller de Ordenación
del Territorio (UM), proyecta en la zona
podría salir adelante por silencio
administrativo.
Sin entrar a
cuestionar si existe algún vínculo entre
los dos hechos, el PP lamentó la falta de
coherencia del PSM, «que ha hecho mucha
comedia con la protección de Cala Blanca y
cuando le toca a él [gobernar] no hace
nada», expresó el portavoz popular
del Consell, Jaume Font.
Cala Blanca
fue un cromo político para el PSM de cara a
las elecciones. Pero se basó en un plan de
protección que ahora el Consell, también
integrado por los nacionalistas, ha dejado
en papel mojado.
En diciembre de
2006, con Andratx gobernado todavía por el
PP de Jaume Porsell, el pleno aprobó por
unanimidadad una moción con la que se
instaba al Consell a desclasificar, vía el
Plan Territorial, Cala Blanca.
Apenas un mes más tarde, entró en el
Ayuntamiento una solicitud para construir
un hotel de cinco estrellas en el sector 5
de Biniorella; una zona urbana que permite
el equipamiento hotelero y que ya cuenta
con un Plan Parcial.
Para ello, el
Consistorio ingresó en concepto de tasas
146.000 euros; lo que da una idea del
alcance del proyecto que promueve el tío de
Miquel Ferrà, quien además de ser el número
dos de Vicens es marido de la líder de UM
de Andratx, Isabel Alemany.
Norma
cautelar
Siguiendo con la
historia, el 22 de enero el Pleno del
Consell acordó iniciar los trámites para
proteger Cala Blanca desclasificándolo en
el Plan Territorial. Entre tanto no
redactaba las medidas (tenía seis meses
para hacerlo) dictó una norma cautelar para
prohibir la concesión de licencias,
autorizaciones y permisos.
«No
entendemos cómo el PSM, estando dentro del
gobierno, no ha hecho nada para que se
aprobara definitivamente la protección. Le
falta sensibilidad ahora que gobierna»,
esgrimió Font quien alertó de que en Cala
Blanca ahora habrá problemas.
El
portavoz anunció que el PP volverá a
presentar una moción para proteger Cala
Blanca tanto en el pleno del Consell, como
en el del Ayuntamiento de Andratx.
Preguntado sobre este «descuido» del
Consell, el diputado del PSM, Antoni
Alorda, aceptó el fallo. «Hemos intentado
actuar con discreción. Dentro del Govern y
del Consell cada grupo tiene su rol. Pero
mantenemos nuestro compromiso de luchar
para proteger Cala Blanca», afirmó.
Cala Blanca está ubicada a escasos
kilómetros de Cala Llamp, uno de los ojos
del huracán de la presunta trama de
corrupción urbanística de Andratx.
Curiosamente, el Plan Territorial
reconvirtió parte del suelo de Cala Llamp
desclasificándolo de urbano a rústico, pero
no retocó ni un solo metro cuadrado del
privilegiado enclave de Cala Blanca. Aquí
se perdió una oportunidad para protegerla.
Cuando el ahora investigado ex
alcalde de Andratx, Eugenio Hidalgo,
todavía era alcalde, el pleno de Andratx
sacó adelante una moción en la que instaba
al Ministerio de Medio Ambiente a comprar
los terrenos a los propietarios con el fin
de preservarlos de las grúas.
La
medida fue vista desde la oposición como un
brindis al sol del ex alcalde cuando ya
casi nada se podía hacer por garantizar la
conservación del enclave. En cualquier caso
fue aprobada unánimemente, y el Ministerio
todavía no se ha pronunciado.