Querida Maria de la Pau: he leído
la entrevista que te ha hecho Matías
Vallés y no puedo dar crédito a mis
ojos. ¿De verdad por la calle te han
insultado de esta manera? Dices que te
insultan extremistas a la derecha y a la
izquierda, unos por catalanista y otros por
traidora. Es lamentable, Pau. No sabes cómo
lo siento. Me parece completamente injusto.
Mentira. Se equivocan. Se han creído que
pretendías hacer política o gestión. No han
entendido que lo único que te importaba e
importa es seguir haciendo carrera,
haciendo dinero.
La entrevista es una
delicia. Supongo que Matías, como hice yo,
no abandonó tu casa sin haberte dado un
beso. Es tan emocionante estar contigo una
hora, que abandonarte se hace duro y nos
queremos llevar prendida esa sonrisa tuya
tan irresistible. Eso debió de ser lo que
le pasó a Matas. Te creo, Pau. Quien
haya estado contigo cinco minutos, aunque
haya sido en un cóctel multitudinario, te
ha de creer. Sólo has estado con Matas,
dices, en actos oficiales. Es que Matas
tiene mucho ojo y sabía que ibas a ser un
gran fichaje, una gran pescadora de votos,
una gestora estelar. Un éxito.
Tú le
pediste que te dejara meter mano en IB3 y
que escuchase tu idea de la normalización.
¿Esa era la carta nacionalista y centrista
que le podías ofrecer a Matas? ¿Más catalán
en la tele, porque no basta con la
imposición de esta lengua en la enseñanza?
¿Tu idea de la normalización consiste en
hacer analfabetos en español y fracasados
escolares en catalán para que nadie se dé
cuenta de qué calidad tiene tu premio
Planeta? ¿O tal vez para que ningún
mallorquín pueda escribir otro, ni siquiera
peor que el tuyo?
Sé que no te
enfadarás conmigo porque si yo ladro, tú
cabalgas, porque los Janer sois guapos e
inteligentes y despertáis envidias como la
mía y, sobre todo, porque sabes que
necesito un psiquiatra.
Quién mejor
que tú para saberlo. Lo que pasa es que tú,
Pau, eres un asunto de estado que conquista
portadas de diarios. No puedo
desaprovecharte por un escrúpulo o por una
entrevista y un beso que ya no me
concederás. Me refiero al asunto
«Munar me valora y le estoy
agradecida». Pau, amor, ¿es que no tienes
un poquito de vergüenza, sólo un poquito?
¿Le has dicho a Munar que compraste un
ejemplar de A Barbie se le pudren los
visones para regalarlo, y que me
pediste un ejemplar dedicado que está ahora
camino de tu casa? ¿No me contestaste,
cuando te dije que pensaba dejar en paz a
Munar para pasar a fijarme en ti, que no te
ofendiese, como si compararte a Munar fuese
una insufrible humillación? ¿Cómo has
conseguido pasar del equipo que intentó
eliminar a Munar a ser su protegida? ¿Es
que necesitas el sueldo de IB3 para
vivir?
Pau, no crees en nada excepto
en la pasta.