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EL MUNDO OPINA
Las migajas del pobre
No es de recibo que mientras Cataluña y
Andalucía hacen valer aquellos parámetros
que más les convienen -el PIB regional y la
población- para conseguir suculentas
tajadas presupuestarias, aquí todavía nos
creamos el cuento de que en los próximos
siete años alcanzaremos partidas en
inversiones por valor 2.800 millones de
euros cuando en el primer año sólo nos
conceden 300. ¿Dónde está escrito lo de los
2.800 millones de euros? Tal como Solbes y
Antich han cuantificado el mandato
estatutario en 2.800 millones de euros,
¿quién nos asegura que el próximo ministro
de Hacienda no lo cuantifica de otro modo?
Nos encontramos por tanto ante una
auténtica tomadura de pelo. Los
presupuestos generales del 2008 -no los de
2009 ni los de 2012- eran la piedra de
toque sobre cómo se iban a interpretar y
cuantificar los nuevos estatutos en
relación a la inversión regionalizable ya
que son los primeros que dan por fin
cumplimiento a los nuevos estatutos.
Mientras José Montilla y Manuel Chaves
-vale más pájaro en mano que cien volando-
han exigido el primer año lo que está
estampado en sus respectivos estatutos,
Antich sueña en futuro.
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