M. A. F.
PALMA.-Los Presupuestos
Generales del Estado (PGE) contemplan para
2008 una inversión en las Islas de 300
millones de euros. Con esta cifra no se
cumple ni de lejos lo que marca el nuevo
Estatut donde se establece que la inversión
en Baleares debe ser al menos igual a la
media de las inversiones que realiza el
Estado en las comunidades autónomas de
régimen común.
Como ya informó EL
MUNDO/El Día de Baleares el pasado domingo,
aplicando el nuevo Estatut, Baleares
debería recibir en 2008 una inversión de
540 millones de euros. Mas allá de
argumentos políticos y de la guerra de
cifras entre el PP y el PSIB, que utilizan
diferentes criterios para calcular la
inversión que establece el Estatut, lo
cierto es que los 540 millones corresponden
a la media aritmética ponderada, esto es en
relación al número de habitantes, que
realiza el Estado en todas las comunidades
autónomas.
De hecho, aplicando un
criterio similar al de Baleares, el nuevo
Estatuto de Andalucía establece que esta
región debe recibir el 17,8% del total de
la inversión del Estado, equivalente a su
peso demográfico en el conjunto de España.
Con una población de un millón de
habitantes, este factor supone para
Baleares los 540 millones de inversión ya
mencionados.
Hoy se conocerá la
inversión territorializada destinada a cada
comunidad autónoma aunque, aparte de los
datos de Baleares ofrecidos ayer por
Antich, ya se conoce que Andalucía recibirá
4.300 millones de euros (a razón de 539
euros por habitante) y Cataluña idéntica
cifra que en su caso equivale a 602 euros
por habitante.
A pesar de la
diferencia de 240 millones entre la
inversión que marca el Estatut y la que
finalmente se ha aprobado en los PGE el
president Antich expresó ayer su
satisfacción por el acuerdo alcanzado con
el ministro de Economía, Pedro Solbes.
Antich -informa Europa Press-
afirmó ayer en rueda de prensa que Baleares
recibirá una inversión de 2.800 millones de
euros del Gobierno entre 2008 y 2014, «una
cantidad superior en 300 millones a la
barajada por el anterior Ejecutivo
autonómico y que supondrá una inversión
media anual de 400 millones destinada a
acometer proyectos en materia de
ferrocarril, medio ambiente e Investigación
y Desarrollo (I+D)».
El conseller de
Economía y Hacienda, Carles Manera, explicó
que la cantidad de 2.800 millones es de
«obra ejecutada», por lo que, en caso de
que los proyectos presupuestados para un
año no se lleven a cabo completamente, el
dinero no se perdería, sino que pasaría al
año siguiente. «Se trata de una novedad, ya
que, hasta ahora, la ejecución real de las
obras solía ser del 80% de lo presupuestado
y se perdía dinero», declaró.
Manera
informó de que los Presupuestos Generales
del Estado para 2008 contemplarán una
inversión en las islas de 300 millones de
euros -un 38,2% más que en 2007- para que
en los próximos años de legislatura, cuando
los grandes proyectos de ferrocarril estén
en plena ejecución, lleguen unas mayores
inyecciones económicas del Ejecutivo
central. «Ha sido una propuesta del
Govern», remarcó. Las prioridades para la
Comunidad son la ejecución del proyecto de
ferrocarril -especialmente la extensión de
la línea hasta Alcúdia-, las acciones
dirigidas a la protección de medio
ambiente, los proyectos de I+D y el Plan de
Recuperación de la Playa de Palma. Antich
consideró que este «importantísimo
incremento» permitirá al Govern planificar
«con más tranquilidad» las inversiones de
los próximos años y eso facilitará la
gestión.
Según Manera, el aumento
del 38,2% con respecto al año anterior es
superior al que disfrutarán otras regiones,
como la Comunidad Valenciana (entre el 25 y
el 30%) o Castilla y León (cerca del 20%).
En términos de renta per cápita, los 300
millones de 2008 suponen un incremento del
42,1% sobre los 211 recibidos en el
presente año. El montante global de 2.800
millones, detalló el conseller, son al
margen de la resolución del conflicto sobre
el convenio de carreteras 1998-2004. Según
Manera, los trabajos con el Ministerio
continúan en paralelo a las negociaciones
sobre inversiones y se espera alcanzar un
acuerdo antes de marzo de 2009.
El
objetivo es que el Gobierno pague en
plurianualidades los 244 millones que debe
a Baleares, lo que implicaría la retirada
del recurso contencioso interpuesto por el
Govern de Jaume Matas. «Existe voluntad por
parte de ambas administraciones para que
así sea», añadió.