El gasoducto, promovido por Endesa Gas,
que unirá la Península con Baleares,
atravesará la isla de Eivissa ocupando una
longitud de 18.000 metros que discurrirá
entre fincas y caminos vecinales de tres
municipios de la isla, Eivissa, Sant Antoni
y Santa Eulària.
«Después de la
experiencia que tenemos con el tema de las
expropiaciones para construir las
carreteras en Eivissa, no queremos que este
sistema se aplique de la misma manera y
evitar en lo que podamos las
expropiaciones», dijo a Efe Serra.
«Consideramos que nuestro territorio
es muy limitado y hay que protegerlo en lo
posible», afirmó Serra Mayans.
El
municipio más afectado es el de Sant Antoni
ya que el gasoducto entra por la zona de
Cala Gració y ocupa 15 de los 18.000 metros
afectados por la infraestructura, afectando
a unas 170 fincas.
El municipio
menos afectado es el de Vila con tan sólo
656 metros de conducción de gas que
transcurren por la localidad.
El
proyecto se encuentra en la fase de
exposición pública desde el pasado 28 de
agosto y cuenta con un presupuesto de cinco
millones de euros.
Marilena Tugores,
resaltó la importancia que es para toda la
Comunidad Autónoma que se ejecute un
proyecto como este, «que significará un
cambio en el uso doméstico, generará
electricidad y permitirá una reducción de
las emisiones del CO2 a la
atmósfera».
Al respecto, consideró
que por delante «hay una obra muy
importante y todos tenemos que esforzarnos
para que salga adelante», declaró.