ELENA SÁNCHEZ
RICARDO
FERNÁNDEZ
EIVISSA.- La iglesia de
Santa María de Gracia de Eivissa cerró ayer
por la tarde sus puertas a la última
exposición que se celebrará tras sus muros.
El collage del holandés Ivo Hendriks
con Juan Pablo II como protagonista de una
escena homosexual ha terminado por romper
las relaciones entre el Ayuntamiento de
Vila y el Obispado ibicenco.
El
convenio que unía a ambas instituciones
desde 1999 para realizar actos culturales
en este templo ha quedado disuelto. «Sería
inmoral mantener eso y no cancelar el
convenio», señalaba el obispo de Eivissa,
Vicente Juan Segura, tras reclamar el
pasado viernes al Ayuntamiento la retirada
de este collage y otro en el que
aparece Jesucristo al lado de una mujer con
un pene en la boca.
A pesar de la
petición del obispo de «recobrar el buen
sentido» porque no se estaban «teniendo en
cuenta los sentimientos de los otros», el
Patronato Municipal del Museo de Arte
Contemporáneo anunció ayer su decisión de
«resolver el convenio» por no aceptar
«injerencias de nadie en la programación
cultural».
El obispo, que ya había
entregado una denuncia en el juzgado, tuvo
conocimiento de la noticia a través de una
funcionaria municipal que le entregó el
escrito del Ayuntamiento, confía en «poder
recuperar en el futuro las buenas
relaciones con el Consistorio porque es lo
mejor para todos».
Además, pidió a
las instituciones que en la isla «los
sentimientos religiosos no sean motivo de
conflicto» entre los vecinos.
El
obispo, que confesó sentirse «emocionado»
por la gran cantidad de apoyos recibidos,
cree que la decisión del Consistorio «ha
llegado tarde», ya que «aunque no se van a
colgar más estas obras el daño ya está
hecho».
La alcaldesa de Eivissa,
Lourdes Costa, intenta en su carta adoptar
el papel de víctima tras decidir cerrar una
exposición una semana antes de lo previsto
antes de retirar tres de las obras. «Le
comunicamos nuestra decepción por los
acontecimientos acaecidos», inicia su carta
la alcaldesa de este Consistorio gobernado
por el PSOE y una coalición de partidos de
izquierda.
Sobre la petición del
Obispado del pasado viernes para que se
retiraran las obras o tomaría medidas
legales para rescindir el Convenio, la
alcaldesa le replica en la carta con que su
petición «carece de todo fundamento legal y
contractual» por lo que pone en su
conocimiento «la voluntad del Patronato de
resolver dicho Convenio, al entender que el
espíritu de colaboración plasmado en el
mismo ha desaparecido».
Por ello, el
Consistorio anuncia a Vicente Juan Segura
que la iglesia de L'Hospitalet ha quedado
«cerrada al público», así como que ha
iniciado «las tareas de desmontaje de la
exposición». Además, le comunica que, en el
menor plazo posible «le entregará las
llaves del inmueble».
Las obras de
arte que se exponían en la Iglesia de L'
Hospitalet eran copias.
Las
auténticas, expuestas en una conocida
galería de arte de Eivissa, han sido
adquiridas por un holandés residente en la
isla, cuando apenas se había desatado el
escándalo que han provocado las imágenes.
La muestra, denominada Vamos a
Ibiza, ha estado expuesta en el Museo
Groninguen de Holanda y ha sido visitada
por más de 10.000 personas sin que se haya
producido ninguna reacción contraria.
Por su parte, el responsable de
Medios de Comunicación del Obispado de
Eivissa, José Luis Moyá, señaló, en
declaraciones a Europa Press, que se trata
de una rectificación «que hace ver que la
cordura y el sentido común imperan en una
sociedad en la que los representantes de
los ciudadanos deben dar ejemplo de buen
gusto».