TOMEU MAURAPALMA.– Tres goles en cuatro
jornadas más otro legal que le anuló el
árbitro ante el Villarreal. Dani Güiza está
en números de pichichi y demuestra sobre el
campo el acierto de su fichaje. Desde la
marcha de Eto’o al Barcelona en 2004,
ningún delantero había sido capaz de
ilusionar tanto a la grada como lo está
haciendo el andaluz, que tira de modestia y
repite una y otra vez que «el éxito no es
mío, sino de todo el equipo».Con Dani
Güiza el Mallorca ha encontrado un filón.
Después de fiascos como los de Okubo, Yordi
o Maxi, por fin ha llegado al equipo un
delantero centro que sabe hacer su trabajo.
En el mejor momento de su carrera deportiva
y a punto de ser padre, la vida le sonríe a
un futbolista que lo ha pasado mal para
llegar hasta aquí, y que da la impresión de
que todavía no ha alcanzado su techo.
«Es
mi trabajo e intento hacerlo lo mejor que
puedo. Ante el Almería pude marcar alguno
más pero el portero también juega», dijo
ayer después del entrenamiento, en una
conferencia de prensa en la que el jerezano
se deshizo en elogios ante Ibagaza y acabó
admitiendo que su gran ilusión, «como la de
cualquier jugador» es vestir la camiseta de
España. Sin embargo, Luis Aragonés no tiene
previsto convocarle, al menos a corto
plazo. Deberá ganarse el puesto a base de
goles, y eso lo sabe hacer muy bien.
El
récord personal de Güiza son los 22 que
marcó con el Ciudad de Murcia en Segunda
División en la temporada 2004-05, antes de
ser traspasado al Getafe en un verano en el
que el Mallorca pudo haberlo recuperado por
muy poco dinero. Cuatro años antes había
marcado 19 con el Mallorca B en Segunda
División B, y con el Getafe logró 20 en dos
años en Primera, nueve en su primera
temporada y once en la segunda.
Su reto
en esta Liga 2007-08 es ir a por los 19 que
firmó Magdaleno en la 86-87, hace 21 años,
y que constituyen la mayor cifra alcanzada
jamás por un jugador del Mallorca en una
sola temporada en Primera División. Diego
Tristán se quedó muy cerca, a sólo un gol,
en la 99-00, pero no pudo con el mito del
Tronquito Magdaleno, un jugador que llegó
al Mallorca en la recta final de su carrera
deportiva, con 29 años, pero que fue capaz
de marcar 40 goles en dos temporadas, 21 en
la 85-86, en Segunda, y 19 en la 86-87, en
Primera. Magdaleno, que trabaja hoy en el
ramo de los seguros y vive en Madrid,
abandonó el club en 1988, tras una
promoción en la que no se pudo superar al
Oviedo y se perdió la categoría, y durante
mucho tiempo, aprovechando su amistad con
el ex-secretario técnico Pep Bonet, fue el
principal informador del Mallorca en la
capital de España.Más de dos décadas
después, nadie ha podido superar sus
números. Tristán estuvo cerca. E incluso
Eto’o, pero el 19 sigue siendo mágico.
Inalcanzable, pese a que la camiseta de
delantero centro la han llevado en el
Mallorca en estas temporadas personajes
como Luque, Dani o Amato, protagonistas
después de sonados traspasos.
¿Acabará
Dani Güiza con el mito de Magdaleno? Sus
números de momento le tienen situado en el
buen camino, pero la Liga apenas ha
empezado y necesita 16 goles más para
llegar a 19, la cifra que encumbró en el
año 1987 al Tronquito.En el club también
están entusiasmados con él. Nando Pons
lleva camino de apuntarse otro tanto porque
fue uno de los principales valedores de su
fichaje. Una magnífica decisión de la
secretaría técnica y también del presidente
Vicenç Grande, que en su día dijo no a la
incorporación del brasileño Baiano, cuyo
coste era similar al de Güiza. Grande
defendió la tesis de que el ariete del
Celta era un jugador que iba cuesta abajo,
y el tiempo le está dando la
razón.
«Ahora no pienso en mis goles sino
en la victoria ante el Valladolid porque la
necesitamos», dijo para finalizar Güiza su
conferencia de prensa. Mañana desde luego
volverá a ser la referencia ofensiva de un
equipo que suma cinco puntos en cuatro
jornadas y que se estabilizará en zonas
tranquilas si suma su segunda victoria
doméstica, aunque después de la exhibición
vallisoletana ante el Real Madrid está
claro que no lo tendrá fácil.