R. DÍEZ YAGÜE
PALMA.- Era sólo un
trámite, pero incluso en estos formulismos
hay margen para deducciones. Así, ha
quedado claro que los grupos políticos del
Ayuntamiento de Palma van todos a una con
el proyecto olímpico. Por eso el pleno de
Cort aprobó ayer por unanimidad una
declaración institucional «para solicitar a
Madrid la incorporación de Palma como
subsede de las pruebas de vela en los
Juegos Olímpicos de 2016». Asimismo, el
consistorio palmesano otorga su apoyo la
candidatura de la capital de España para la
cita olímpica.
Por tanto, Palma es
candidata a subsede de forma oficial, con
papel de por medio. La capital balear ya
está, de esta manera, en una parrilla de
salida en la que, posiblemente, sólo habrá
otro rival, Valencia. Las Islas Canarias y
Castellón también habían sonado como
posibles interesadas, pero casi con total
seguridad se quedarán fuera del sprint
final.
En la declaración oficial,
apoyada por todos los grupos parlamentarios
representados en Cort, el Ayuntamiento de
Palma, recuerda en primer lugar que Madrid
ya eligió a Palma como subsede de vela para
2012 en una candidatura que el Comité
Internacional Olímpico (CIO) calificó de
«alta calidad». «Ésta es la demostración de
que Palma puede y debe formar parte de este
nuevo proyecto», asegura el comunicado del
consistorio, presentada por el regidor
ejecutivo de Deportes y Juventud, Antoni
Moragues.
Cort muestra tanta
confianza en su propuesta que asegura que
Palma tiene «el mejor campo de regatas del
mundo y una larga e impecable trayectoria a
la hora de organizar competiciones
náuticas». Pero también reconoce la
necesidad de aprovechar esta oportunidad
«que la ciudad no puede dejar pasar». Por
eso relaciona la subsede de vela con la
desestacionalización, la diversificación
económica o el fomento de sectores «con un
alto valor añadido como la
náutica».
Aunque la incorporación al
proyecto olímpico supone «un esfuerzo
económico importante», el Ayuntamiento de
Palma considera que también es «una ocasión
única» para consolidar la red de
infraestructuras deportivas y de
comunicación de la ciudad. Por ello, Cort
reclamará «la implicación del resto de
instituciones autonómicas y estatales» y
buscará el apoyo de la iniciativa
privada.
Mientras Cort cumplía con el
trámite oficial, los técnicos del Institut
Municipal de l'Esport (IME) siguen
trabajando contrarreloj para plasmar sobre
el papel los planteamientos adelantados por
este periódico en torno a la reforma del
Moll Vell como posible sede de las pruebas
de vela en Madrid 2016. El consistorio
palmesano quiere mejorar notablemente los
proyectos anteriores -incluido el que fue
elegido para Madrid 2012- y por eso ha
decidido acercar la vela a la afición con
esta nueva ubicación.
Una de las
principales bazas del Moll Vell -y con ello
de la candidatura mallorquina- es que
permite contemplar desde el Paseo Marítimo
la salida y la llegada de las pruebas. La
cercanía del campo de regatas facilita la
competición a los participantes y aproxima
notablemente el deporte de la vela al gran
público.
Con todo ello Palma quiere
recuperar el espíritu de Barcelona'92,
donde las regatas se podían ver desde un
mirador. Incluso las entregas de premios se
realizarán en la misma zona de Palma,
aprovechando el Parc de la Mar, donde se
colocarían unas gradas similares a las
utilizadas en el Cinema a la
fresca.