EDUARDO COLOM
PALMA.- No sólo sube
el pan, también la basura. Los ciudadanos
de Mallorca pasarán de pagar 101,14 euros a
abonar 127 euros por cada tonelada de
residuos que generen en 2008 y que deba
incinerar por ellos la empresa
concesionaria Tirme. 25,86 euros extra. O
lo que es lo mismo, un 26% más de lo que
les ha costado a lo largo de este año.
Así consta en el informe presentado
ayer en el seno de la comisión informativa
de Medio Ambiente del Consell de Mallorca,
que tiene previsto someter la revisión de
la tasa a votación en el Pleno del próximo
1 de octubre. Los precios arriba citados
incluyen el 7% de IVA, que inexorablemente
acaba repercutiendo sobre el bolsillo de
todos los ciudadanos de a pie.
Este
incremento constituirá el tercer mayor
aumento en la tasa de incineración y
recogida de basuras desde que ésta empezó a
ser aplicada por el Consell en 1994. Según
consta en las propias estadísticas que la
institución insular, sólo será superada por
la revisión de 1996, donde se infló un 61%,
y por la que se aplicó en 2004, donde
creció un 32%. Hace cinco años la tasa
rondaba 61,19 euros, por lo que habría
doblado su valor en un
lustro.
Compromiso
Con
esta nueva subida se echaría por tierra uno
de los principales compromisos asumidos por
la actual presidenta del Consell, la
socialista Francina Armengol, quien en su
discurso de investidura prometió impulsar
desde su institución un «abaratamiento de
la tasa de recogida».
Según los
informes facilitados para justificar el
incremento del precio, los bolsillos de los
ciudadanos deberán paliar la mala situación
por la que atraviesa Mac Insular, la filial
de Tirme que se encarga de recoger los
escombros de obra. A cuyos servicios está
obligado a recurrir cualquier promotor si
quiere hacer obras.
Los importantes
aumentos del precio en los servicios de
recogida de Mac, que según la Asociación de
Constructores se han visto aumentados en un
70% entre 2004 y 2006, sumado a la
proliferación de vertederos incontrolados,
habría provocado que Mac Insular no
cumpliera ni de largo las expectativas en
la recogida de desechos destinados a la
incineración.
Así, si las previsiones
anuales para el último ejercicio apuntaban
a la recolección de 96.000 toneladas de
desechos por parte de Mac -que luego debían
ir a parar a los hornos crematorios de Son
Reus-, tan sólo se recogieron 17.000
toneladas. Un desfase por el que la empresa
ha dejado de ingresar 6,2 millones de
euros.
Prórroga
Sea como
fuere, la repercusión de las deficiencias
en la gestión de Mac acabarán repercutiendo
sobre los recibos de los vecinos de la
Isla. Será a través de las subidas que
previsiblemente aplicarán sus diferentes
ayuntamientos a la hora de recaudar los
impuestos con los que satisfacer los
servicios de las empresas concesionarias.
La medida recibió ayer duras
críticas por parte de la oposición del PP
en el Consell, desde el que se criticó la
pésima gestión de los servicios de basuras
y se remarcó que Armengol incumplirá una de
sus principales promesas si no busca una
solución de última hora que acabe paliando
la subida.
La conselleria de Medio
Ambiente del Consell está en manos de Unió
Mallorquina, partido que ya controló el
organismo insular la pasada legislatura y
que prorrogó por 14 años la concesión a
Tirme en las postrimerías del mandato.
Según informó este diario, Tirme es la
vigesimoquinta empresa en el ranking de
facturación de Baleares, con 60,5 millones
de euros al año., con más de 5 millones de
euros de beneficios netos al año según los
balances depositados en el registro
mercantil. El Consell ya dio luz verde el
año pasado a un plan de incrementos
escalonados que preveía alcanzar los 143
euros por tonelada en 2010, hinchando en un
57% las facturas en cuatro años. Un
registro que con la subida que ahora se
cocina ya va camino de pulverizar.