J. R. R.
PALMA.- Govern y Cort
expresaron ayer su voluntad de que el
Palacio de Congresos sea una realidad esta
legislatura, a poder tras los tres años de
ejecución previstos, y para ello se
comprometieron a poner todos los medios a
su alcance para superar las «trabas»
administrativas y urbanísticas surgidas en
el proyecto, informa Efe.
La
alcaldesa Aina Calvo; y el conseller de
Turismo, Francesc Buils; se pronunciaron de
este modo tras reunirse ayer con el
arquitecto de este edificio Patxi Mangado,
quien les explicó de primera mano el
proyecto, que fue iniciado por los
anteriores gobiernos municipal y autonómico
del PP.
Respecto al inicio y
finalización de las obras, la alcaldesa de
Palma avanzó ayer que esperaba que pudieran
comenzar en enero y el arquitecto añadió
que en el mejor de los escenarios podrían
desarrollarse -en lo que a la construcción
se refiere- entre dos años y medio y tres.
Calvo aseguró que de inmediato se procederá
a la limpieza de los solares donde se
desarrollará la construcción.
Buils
dejó claro que la puesta en marcha de la
nueva infraestructura es un «objetivo
estratégico» para las dos administraciones
implicadas, con lo que «no es cierto» que
no deseen tirar adelante con el proyecto y
que incluso pongan pegas a su puesta en
marcha.
Es voluntad de las dos
instituciones acelerar al máximo la
solución a los problemas administrativos
que han surgido en torno a la iniciativa,
que en el caso de la Conselleria se refiere
a la concesión de la autorización previa
para la construcción del hotel
asociado.
Calvo también expresó su
intención de acelerar en lo posible los
trámites para que el proyecto sea una
realidad y recordó que el actual
Consistorio se ha encontrado con una unidad
de ejecución y explotación que fue
adjudicada sin que urbanísticamente
existiera el solar donde se ha de ubicar el
edificio y que no se han cumplido trámites
como el de información de varias
consellerias del Govern.
Por su parte
Mangado agradeció la actitud a los nuevos
mandatarios e hizo una serie de comentarios
en torno a su visión de la ciudad, en
relación al desarrollo del proyecto. Dijo
del edificio de GESA que no iba a afectar
al Palacio de Congresos y que en cualquier
caso no tenía valor arquitectónico
suficiente para ser
catalogado.
Insistió en la
conveniencia para el proyecto de soterrar
los acceso viarios a la altura del futuro
palacio, al objeto de dar unidad a la
fachada marítima y de crear un espacio que
llegue desde ésta hasta el mar.