M. C.
MAÓ/MAHÓN.- Los menorquines
tienen ahora una alternativa menos para
viajar a Mallorca. La compañía Interilles
Express, que opera entre Ciutadella y Cala
Ratjada, dejará de ofrecer el trayecto al
menos hasta principios del próximo año. El
motivo, las constantes averías que ha
sufrido su buque, el Sea Jet One, y la
orden de Capitanía Marítima de paralizar
los trayectos justamente por las
deficiencias detectadas. Además, la
compañía se enfrenta ahora a una sanción de
60.000 euros.
La compañía alega que
su parada responde a motivos técnicos,
según informó ayer IB3 Radio. Interilles ya
dejó de operar el trayecto a mediados
agosto aunque entonces confiaba en volver a
cubrir el trayecto en poco tiempo. Una
administradora de la compañía reconoció a
principios de septiembre que el Sea Jet One
ha sufrido averías durante el último año
por problemas en las bombas de agua dulce y
salada así como en los refrigeradores.
Falta de seguridad
Pero
Capitanía Marítima ha detectado muchas más
irregularidades tras inspeccionar el buque.
Concluye que el barco no reúne las
condiciones mínimas de seguridad para
navegar al no tener la tripulación
suficiente y no cumplir con el
mantenimiento que se requiere. Además, el
Sea Jet One sufre también problemas en los
sistemas de seguridad.
Por todas
estas irregularidades la compañía deberá
pagar 60.000 euros si quiere volver a
operar la ruta entre Ciutadella y Cala
Ratjada. De momento, el buque permanece
amarrado en esta zona de Mallorca hasta que
los operarios de la compañía concluyan los
trabajos para que el barco pueda operar de
nuevo. Antes de hacerlo, deberá pasar otra
vez una inspección de Capitanía Marítima.