M. A. RUIZ
PALMA.- La plataforma
Salvem La Real se ha aferrado al supuesto
carácter «inundable» de la finca Son
Espases para intentar que el Govern de
Antich aborte definitivamente el proyecto
de hospital impulsado por Aina Castillo
durante la pasada legislatura.
Y
ello, a pesar de que ni el Atlas de Zonas
Inundables aprobado por el Pacte en 2002 ni
el Plan Especial de Riesgo de Inundación
(Inunbal) aprobado por el PP hace dos años
hace la menor referencia a esta finca, como
ha podido comprobar recientemente el
Servicio de Protección de la Naturaleza
(Seprona) de la Guardia Civil.
En
cambio, este riesgo sí podría producirse en
la tercera vía planteada por la
presidenta del Consell de Mallorca,
Francina Armengol, ante la Ejecutiva del
PSIB-PSOE. El polígono de Son Pardo, en el
que el Govern estudia ahora construir el
nuevo hospital, está atravesado por un
torrente que alcanza un importante caudal
cuando se producen lluvias
intensas.
El cauce actúa como barrera
natural entre Son Pardo y el polígono
industrial de Son Castelló, y atraviesa
parte de los terrenos que son propiedad de
la Conselleria de Agricultura. De hecho, a
la hora de tramitar el proyecto de
compensación de la zona entre los distintos
propietarios de suelo, los promotores
presentaron ante el Ayuntamiento un
proyecto para reencauzar el torrente y
adecuarlo a las infraestructuras que se van
a ejecutar.
A este hecho hay que unir
otros inconvenientes como los citados ayer
por este diario: el polígono de Son Pardo
está calificado como suelo industrial y,
por tanto, el Govern tendría que
desembolsar unos 48 millones de euros para
comprar los terrenos necesarios para
construir el hospital: a un precio de
mercado de 400 euros por metro cuadrado.
Una cifra que hace completamente inviable
la tercera vía de Francina
Armengol.
Tan sólo los trámites para
recalificar los terrenos como suelo de
equipamientos sanitarios y aumentar su
altura máxima (la parcela sólo admite tres
alturas y el proyecto de hospital tiene
cuatro plantas) supondría al menos cuatro
años. En consecuencia, las obras no se
podrían iniciar antes de 2011 y el hospital
no estaría concluido hasta, al menos, 2014.
Además, la finca se encuentra rodeada por
los accesos al Polígono industrial de Son
Castelló, una de las zonas de Palma más
colapsadas por el tráfico.
En cuanto
a la finca de Son Espases, como ha
informado este diario, agentes del Seprona
se han personado en las consellerias de
Medio Ambiente e Interior a instancias de
la Fiscalía, para averiguar si presenta un
elevado riesgo de inundación, como sostiene
la plataforma Salvem la Real. Los agentes
pudieron comprobar que la finca elegida por
el Govern de Matas para construir el
hospital no consta como «inundable».