MARIANO
HIDALGO
EIVISSA.- La negativa
del Ayuntamiento a aceptar la petición del
obispo de Eivissa de retirar las tres obras
pornográficas y blasfemas expuestas en
L'Hospitalet aboca a las dos instituciones
a un contencioso legal por la posesión de
una de las iglesias más antiguas de la
isla. La alcaldesa de la ciudad, Lourdes
Costa, reiteró pasadas las diez de la
mañana de ayer su firme intención de no
ceder a lo que considera un «chantaje» y
una «injerencia» de la Iglesia en sus
competencias, justo en el mismo momento en
el representante legal de la Diócesis
registraba en el Consistorio la petición
formal del obispo para que le sea devuelto
el edificio. A las 10.20 horas del viernes
21 de septiembre se iniciaba de este modo
el ultimátum de 48 horas dado al
Consistorio para retirar las piezas
pornorreligiosas o devolver L'Hospitalet y
enfrentarse a indemnizaciones por «daños y
perjuicios morales».
En el documento
de la Diócesis, el obispo de Eivissa,
Vicente Juan Segura, comunica a la
alcaldesa la resolución del convenio de
colaboración de 1999 para el uso y disfrute
por parte del Ayuntamiento de la iglesia de
Santa María de Gracia -propiedad del
Obispado- por «incumplimiento grave» de los
«términos», el «espíritu» y la «buena fe»
contractuales y requiere el «reintegro
inmediato» de la plena posesión en las
condiciones pactadas. Además y en el caso
de que no se reintegrara en el plazo máximo
de 48 horas, la Diócesis se reserva las
«acciones legales» correspondientes para
recuperar el edificio y exigir
indemnizaciones.
El escrito aclara
que el Obispado «hubiera pasado por alto»
el que el Patronato Municipal del Museo de
Arte Contemporáneo no hubiera obtenido el
plácet previo de la Fundación
Diocesana para esta exposición, «como en
otras ocasiones se ha hecho», de no ser
porque algunos de los cuadros expuestos
suponen una «afrenta a la sensibilidad de
los fieles» y causan «alarma
social».
Minutos después de registrar
oficialmente su ultimátum, el obispo y la
alcaldesa mantenían su primera conversación
telefónica desde que saltara la polémica.
El prelado volvió a ofrecer a Lourdes Costa
una solución pactada que pasaría por la
inmediata retirada de los tres cuadros
«ofensivos» para que «todo quede en paz» y
«hacer triunfar el sentido común y el buen
gusto», según palabras textuales del
obispo. La alcaldesa se limitó a expresar
su malestar por la polémica que enfrenta a
las dos instituciones sin concretar cuál
sería su decisión final que, sin embargo,
sí había expresado poco antes a la prensa:
«El Ayuntamiento no puede consentir
chantajes ni injerencias en sus
competencias. No se me caen los anillos por
pedir disculpas, pero tampoco puedo aceptar
chantajes o presiones que nos lleven a una
censura de la libertad de expresión».
El prelado de Eivissa replicó que
«no es su estilo actuar con chantajes» y
también quiso responder a la afirmación de
Lourdes Costa de que la polémica generada
con los cuadros pornográficos era
anacrónica. «Ofender a Jesucristo no tiene
nada de anacrónico y ellos lo están
haciendo», dijo el obispo.
Sobre las
declaraciones efectuadas por el autor de
los cuadros en la que manifestó que su obra
no quería ofender a nadie, Vicente Juan
Segura aseguró que «hay cosas que a
priori se sabe que ofender y esas
imágenes ofenden a mil millones de
católicos y a muchos hombres y mujeres de
buena voluntad».