GABRIEL MERCÈ
SÓLLER.- La división
interna en el seno de la ejecutiva local
del PSOE ha estallado esta semana con la
suspensión de militancia del presidente de
las Juventudes Socialistas, Antoni Mayol, y
la posterior dimisión de la secretaria
general, Catalina Pizà.
Estas dos
bajas dejan materialmente anulados los dos
órganos citados, por lo que el partido
socialista -que forma parte del gobierno
municipal con 4 concejales electos- queda
momentáneamente sin estructura en el
municipio de Sóller.
La crisis lleva
meses larvándose. Desde la antesala de las
elecciones municipales de mayo. Las
primeras divisiones se remontan al mes de
diciembre del año pasado, cuando la
asamblea local acudió en masa a las urnas
para elegir a Josep Lluís Colom como
candidato a alcalde por un 55% de los
votos. Nueve de cada diez afiliados al
partido acudieron a votar en aquellas
primarias, por lo que el resultado
radiografió a un PSOE escindido casi
perfectamente en dos pero con un líder,
Coll, legitimado. La aspirante Catalina
Morell, juntamente con la mayor parte de
los integrantes de la ejecutiva y de las
Juventudes Socialistas, entre ellos
Catalina Pizà y Antoni Mayol, quedaron en
el bando opuesto.
«La mejor
salida»
Tanto una parte como la
otra han reconocido la existencia de
divergencias internas así como de dos
tendencias diferenciadas en el seno del
Partido Socialista local. La propia
Catalina Pizà ha reconocido haber «perdido
la ilusión» y haberse acudido a la dimisión
como «la mejor salida para el partido».
Pizà ha comunicado al partido su
renuncia a través de una carta en la que
detalla todos los motivos que la han
llevado a adoptar esta decisión y sobre los
que, de momento, no ha querido dar más
detalles. Por otra parte, Antoni Mayol ha
sido suspendido de militancia por un
período de nueve meses.
El actual
portavoz del grupo municipal socialista,
Josep Lluís Colom, ha reconocido la falta
de comunicación entre la ejecutiva de la
formación y el grupo municipal que ocupa el
ayuntamiento, a la vez que ha explicado que
la ejecutiva «no funcionaba» como tal
«desde hacía tiempo». Paradójicamente, el
PSOE goza de buena salud en el
ayuntamiento. Pactó con UM para gobernar y
Colom será alcalde la segunda parte de la
legislatura. Tanto Colom como Pizà han
explicado que el partido tendrá ahora que
designar una junta gestora que lleve las
riendas del peso ejecutivo hasta que sea
posible la realización de una asamblea
local de la que emanarán los nuevos
cargos.