Los 8.000 metros cuadrados que Margarita
Nájera expropió de forma ilegal a la
familia Nigorra para crear un parque
público no están ubicados en las saturadas
calles de Magaluf o en la primera línea de
la turística Santa Ponça. Ni mucho menos.
Están en la urbanización Galatzó, o lo que
es lo mismo: en el barrio donde ha residido
durante décadas la dirigente socialista y
donde su partido, el PSOE, ha tenido
históricamente uno de sus principales
caladeros de votos del municipio.
La
barriada, popularmente conocida como la
Pantera Rosa por el color de sus
bloques de apartamentos en forma de
colmena, fue urbanizada en la década de los
70. En un municipio con una importante
herencia socialista, fue urbanizada por la
cooperativa Pablo Iglesias y, como reza la
propia página web del Ayuntamiento, cuenta
con amplias zonas verdes alrededor. Allí
tenían su propio apartamento Margarita
Nájera y su ex marido Manuel Barajas. Y
allí se produjo la expropiación que ahora
la Audiencia Provincial ha considerado
fuera de ordenamiento
jurídico.
Nájera tenía planes para
ese solar: crear un paseo y una zona verde
con bancos. Una zona de esparcimiento para
sus vecinos y para ella misma. El barrio
está ubicado entre Santa Ponça y Calvià
vila, en la carretera sobre la que se
asiente el polígono de Son Bugadelles.
Actualmente cuenta con 1.597 habitantes
censados.
La franja de terreno
expropiado tenía 22 metros de ancho y 290
de largo. Iba a completar la dotación de
infraestructura pública de un barrio que ya
cuenta entre otras cosas con un importante
pabellón deportivo.
La propiedad de
la parcela demandó al Ayuntamiento. Y tasó
el solar en 256.060 euros. O lo que es lo
mismo, casi 43 millones de pesetas. Así
constaba en la querella original presentada
por la promotora Habitat Golf Santa Ponça.
Un precio que resulta de multiplicar los
8.402 metros que se consideran
ilegítimamente ocupados por un precio medio
de 30 euros por metro cuadrado. Una
estimación a la baja según los
promotores.
El propio Ayuntamiento
intentó eludir las sentencias desfavorables
durante el gobierno posterior de Carlos
Delgado a través de un recurso y de un
retoque en el Plan General. Fórmulas que la
Audiencia ha desestimado de plano en su
sentencia más reciente.