M. A. RUIZ
PALMA.- Por sorpresa, y
cuando apenas quedan dos semanas para que
el Govern tome una decisión definitiva, la
presidenta del Consell de Mallorca,
Francina Armengol, planteó el martes en la
Ejecutiva del PSIB-PSOE una alternativa
para construir el nuevo hospital de
referencia.
Según informaron ayer
fuentes del PSIB-PSOE, se trata de los
terrenos situados entre el hipódromo de Son
Pardo, las piscinas de Son Hugo, la Vía de
Cintura y el Polígono industrial de Son
Castelló. En total, sostienen los
socialistas, más de 210.000 metros
cuadrados de terreno, de los cuales
alrededor de 120.000 son propiedad del
Consell de Mallorca (incluyendo las propias
instalaciones del hipódromo).
Ante la
posibilidad de inaugurar el nuevo hospital
antes de las elecciones, la Conselleria de
Salud dirigida por el socialista Vicenç
Thomàs estaba prácticamente decidida a
seguir adelante con el proyecto de Son
Espases, tal como había anunciado ya el
president Antich a la líder de Unió
Mallorquina.
De hecho, la Comisión
Interdepartamental presidida por Moragues
sólo valoró dos opciones, Son Dureta y Son
Espases, y ni siquiera exploró la
posibilidad de la Base General Asensio,
ante el convencimiento de que el proceso de
desafectación de estas instalaciones por
parte del Ministerio de Defensa podría
prolongarse durante varios años.
Sin
embargo, los socialistas habrían aceptado
ahora buscar emplazamientos alternativos
(aunque el futuro de la propuesta de Son
Pardo resulta más que incierto) ante la
presión de sus socios del Bloc.
Los
socialistas argumentan ahora, al menos de
puertas para afuera, que construir el
hospital en Son Espases exigiría llevar a
cabo otro proyecto al que también se
opusieron frontalmente durante la pasada
legislatura, el Segundo Cinturón de Palma,
para garantizar un acceso adecuado al nuevo
centro sanitario. Y esto supondría un
segundo trágala difícil de justificar ante
su electorado.
Por el contrario, la
opción de Son Pardo tiene una buena
comunicación garantizada a través del Metro
de la UIB (otro proyecto del Govern de
Matas que tampoco entusiasma al Pacte) y de
la Vía de Cintura, desde que la que se
debería crear un nuevo acceso. Aunque
también es cierto que el Polígono de Son
Pardo está rodeado por una de las zonas de
mayor colapso de tráfico de Palma: el
Polígono de Son Castelló. Desde el
PSIB-PSOE apuntaron ayer que, si se impone
esta tesis, propondrán a la empresa
concesionaria de Son Espases trasladar el
proyecto a Son Pardo. Sin embargo, otras
fuentes consultadas por este diario
advirtieron que tal fórmula sería ilegal:
al cambiar de emplazamiento, el Govern
estaría obligado a convocar un nuevo
concurso con un retraso de al menos un
año.
Al que habría que añadir la
demora necesaria para recalificar los
terrenos: parte de ellos están calificados
para usos deportivos (los del Consell) y
parte son suelo rústico. Supondría, de
nuevo, poner el contador a cero.