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  Jueves, 20 de septiembre de 2007 Actualizado a las 01:15
 

POLÉMICA
El Obispado de Ibiza amenaza con acudir a los tribunales si no se retira la muestra porno

La concejala socialista de Cultura Sandra Mayans ve la exposición en la iglesia de l’Hospitalet como «lo más natural del mundo» y se niega a retirarla

  A D E M A S
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MARIANO HIDALGO

EIVISSA.- ¿Libertad de expresión artística o pornografía? El Obispado y el Ayuntamiento de Eivissa mantienen desde ayer un pulso por las obras 'porno-religiosas' que se exhiben actualmente en la antigua iglesia de Santa María de Gracia, más conocida como L'Hospitalet, y en la que los símbolos católicos aparecen entremezclados con escenas de sexo homosexual explícito. Mientras que el Obispado exigió ayer la retirada «inmediata y urgente» de las obras del holandés Ivo Hendrick con la advertencia incluso de «consecuencias jurídicas», el Consistorio ibicenco respondió que «jamás» aplicará «ningún tipo de censura» a la expresión artística. Pese a que la exposición muestra al difunto Papa Juan Pablo II como protagonista pasivo de un trío homosexual, la concejala de Cultura, Sandra Mayans, llegó a afirmar: «Como madre, prefiero que mi hija vea una escena que es de lo más natural del mundo a que vea otras cosas mucho más perjudiciales para su desarrollo».

En un contundente comunicado de prensa, el prelado de Eivissa, Vicente Juan Segura, calificó los collages de Ivo Hendrick expuestos en el edificio propiedad de la Iglesia como una «ofensa a los sentimientos de los católicos» y una «injuria a las personas», por lo que advirtió a los responsables municipales de que se revisarán los acuerdos de cesión de inmuebles eclesiásticos al Ayuntamiento de no acceder a retirar las obras. El Obispado avisa también de que, en el caso de que su petición no sea aceptada, daría lugar a las «consecuencias jurídicas pertinentes».

El obispo de Eivissa manifestó su «más enérgica y rotunda condena», su «reprobación más firme» y su «rechazo de plano sin ningún tipo de paliativo» del contenido de las tres obras expuestas en la muestra colectiva Vamos a Ibiza que se exhibe en una de las iglesias más antiguas de la isla. La Diócesis aclaró que, en un primer momento y si el Ayuntamiento persiste en mantener las tres piezas expuestas, denunciarán el acuerdo firmado en su día para el uso municipal de la iglesia como espacio expositivo por incumplir los términos de la cesión.

La cláusula sexta del convenio entre la Fundación Diocesana Isidoro Macabich y el Patronato Municipal de Arte Contemporáneo (MACE) establece que anualmente las dos partes contratantes pactarán, de mutuo acuerdo, el calendario y el contenido de las actividades relativas a la utilización de L'Hospitalet, una norma que -según el comunicado- se habría incumplido ya que «nunca este Obispado o la Fundación hubieran dado su consentimiento a tal exposición ofensiva con los nobles sentimientos de los católicos».

La concejala de Cultura del Ayuntamiento de Eivissa, la socialista Sandra Mayans, se apresuró a aclarar, nada más conocer las exigencias de la Diócesis, que no cederá a la petición del obispo, al indicar que «evidentemente, no se van a retirar». Mayans explicó que el equipo de Gobierno «no ha censurado ni censurará ningún tipo de exposición» y que su función es «velar por la libertad de expresión de los artistas», algo que calificó como «fundamental en una sociedad democrática». En este sentido, el Obispado replicó que «no se puede entender cómo el abuso de la libertad de arte y de expresión pueda ser utilizada para herir los sentimientos de los católicos y, además, en un edificio que es propiedad de la Iglesia y, donde por muchos años, se ha celebrado el culto católico». La Diócesis de Eivissa solicitó finalmente al Consistorio que tomara «las precauciones necesarias» para que no se repitan en el futuro estos «deplorables hechos».

La concejala socialista llegó a afirmar en respuesta a preguntas de EL MUNDO/Ibiza y Formentera que, «como madre», no le importaría que su hija contemplara los cuadros de Hendrick. La responsable de Cultura aclaró además que el Museo de Arte Contemporáneo no restringe el acceso a ninguna de sus salas por razón de edad, con lo que cualquier menor puede visitar la exposición que actualmente se exhibe en L'Hospitalet. «Estamos hablando de arte, no del acto sexual en sí», indicó.

La también vicepresidenta del Patronato del MACE, que reconoció no haber visto las obras antes de la inauguración oficial, volvió a insistir en que el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Eivissa respeta «tanto la libertad de expresión de los artistas como la de aquellas personas que no estén de acuerdo con el carácter artístico de las obras» y precisó que los políticos no están para valorar «si estas obras son o no son pornográficas». Pese a ello, Mayans explicó casi a renglón seguido que «posiblemente, hay escenas que son igual de pornográficas en algunas iglesias» y añadió de forma incomprensible: «O incluso más arriba».

Por su parte, el conseller de Política Cultural de Eivissa, Marià Torres, que se confesó católico practicante, aseguró que las polémicas obras no le ofendían, que «el arte es libre» y que debía prevalecer «la libertad de expresión del artista». El responsable cultural aclaró que la subvención con la que el Consell Insular colabora en esta exposición (11.000 euros) fue aprobada en el anterior mandato por el PP y añadió: «Hay que ser tolerante y ir con una mirada limpia ante el arte».

Las muestras de apoyo al Obispado no se hicieron esperar. El Centro Jurídico Tomás Moro, el Observatorio Antidifamación Religiosa y la adjunta primera al Defensor del Pueblo -esta última a título personal- coincidieron en criticar lo que consideran un «ataque» a las creencias religiosas.

La iglesia de L'Hospitalet fue cedida por el obispo Javier Salinas Viñas (actual prelado de Tortosa) en 1997 al Patronato del MACE con la finalidad de que acoger actividades establecidas en sus estatutos. No sin cierto sarcasmo, el Obispado respondía al Ayuntamiento: «No parece que en dichos estatutos se contemple la ofensa a los sentimientos de los católicos y la injuria a las personas».

 
   
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