CARLOS JOVER
PALMA.- Muchos son
los eventos colaterales de una feria como
la que esta semana se reúne en Palma, la
primera edición de Art Colonia/Palma. Se
celebran encuentros entre galeristas y
coleccionistas venidos de fuera para la
ocasión, alternativas feriales como en este
caso la Jam Art Palma del Pueblo Español,
cenas con princesas danesas y artistas que
tienen antológicas vivas en museos de la
relevancia del Reina Sofía, apertura de
nuevos espacios permanentes y
provisionales, performances de alto
voltaje y, claro, en torno a la Nit de
l'Art, un número increíble de
inauguraciones expositivas individuales.
Toda la Palma artística se pone de largo
esta semana, con un ojo puesto en las
deliberaciones del inefable comité de ARCO,
y otro en las inminentes citas de Berlín y
Londres, que pueden hacer desistir a muchos
compradores de acercarse a la
isla.
En primer lugar, por lo
interesante de la propuesta de los artistas
que nos trae, citaremos el retorno de
Philipp Figge, antiguo responsable de la
galería Kewenig en Palma y en la actualidad
copropietario de la galería en Colonia
Figge von Rosen. En un espacio transitorio
en la calle Danús (sobre el famoso bar
Gibson) y con la misma duración de la
feria, se exponen los últimos trabajos de
tres artistas jóvenes que tienen todos los
números para convertirse en voces de
referencia de las nuevas tendencias: se
trata del holandés Bas de Wit (Dutch,
Países Bajos, 1977), la francesa Haïdée
Henry (Nimes, Francis, 1978) y el suizo Nic
Hess (Zurcí, Suiza, 1968). La obra del
holandés es ya conocida aquí, pues en la
última edición de ARCO varias de las piezas
allí expuestas fueron a parar a colecciones
isleñas, pero lo que va a ser sin duda una
novedad que no dejará indiferentes es la
obra de la francesa Henry, esculturas e
instalaciones con una carga de convulsión y
provocación turbadoras, y una intensidad en
la utilización de los recursos expresivos
absolutamente inusual.
Perfomances
rompedoras
La segunda gran cita
en el entorno de la feria es la
performance previa a la inauguración
de la exposición individual de Regina José
Galindo (Guatemala, 1974), que se
realizará, en exclusiva para los
espectadores invitados, «en un espacio
clandestino del casco antiguo de Palma,
escasas horas antes de la Nit de l'Art».
Regina, que mañana dará una conferencia en
la Fundació Pilar i Joan Miró, es una
artista rompedora, que ya levantó
turbaciones incontables cuando, en el curso
de la Bienal de Venecia de 2005, y bajo el
comisariado de Rosa Martínez, filmó la obra
Himenoplastia, en la que
reconstruía, en una clínica clandestina, su
propio himen «para denunciar la
sobrevaloración de la virginidad de la
mujer y la explotación sexual en algunos
países». Los agraciados que tengan la
oportunidad de asistir a la performance hoy
seguro que atesorarán una experiencia
límite que ya no les abandonará. Los que
no, deberán acudir a la galería La Caja
Blanca para acercarse a la obra de esta
peligrosa guatemalteca de cruda
dureza.
No hay que de olvidar tampoco
lo que ya el lunes 17 se abrió al público
en el maravilloso marco de Ca'n Marqués: la
exposición Ausencia de Presente,
comisariada por Nieves Barber, «que aspira
a recoger el trabajo de algunas de las
jóvenes promesas del panorama artístico
internacional», entre los que se encuentra
el mallorquín Albert Pinya. La muestra se
mantendrá abierta hasta noviembre, con lo
que habrá tiempo para un análisis más
detallado.
Obviamente hay que reseñar
aquí la feria alternativa Jam Art Mallorca
07, pues toda feria que se precie tiene su
competencia más o menos oficial, en la que
entran las galerías que no han sido
aceptadas en la principal, o que no han
aplicado en ella por distintos motivos
(ideológicos, económicos, etc.). En el
presente caso, el fundamento teórico es el
de dar cabida a los artistas emergentes que
a nivel internacional pugnan por hacer oír
sus nuevas voces. Habrá que prestar, pues,
atención a lo que en el seno del Palacio de
Congresos del Pueblo Español se muestra, en
el que, junto a galerías llegadas de todo
el mundo, están los más jóvenes espacios
abiertos en la isla.
Y en los
espacios convencionales también se da un
auténtico festival artístico. Así, la
galería Maior de Palma nos proporciona el
increíble lujo de presentarnos los últimos
trabajos de Luis Gordillo, en el mismo
momento en el que el Museo de Arte
Contemporáneo Reina Sofía, una auténtica
referencia puntera, tiene abierta al
público la antológica más importante
realizada nunca de este fundamental artista
español.
La galería Xavier Fiol
presenta, en su espacio de la ciudad, una
individual portentosa del ultimísimo Pep
Llambías, exposición que dará que hablar
por su perfecta concepción, diáfana y
contundente al mismo tiempo. La pieza
principal de la exposición es de las que
los entendidos denominan como
«museables».
Por último, en la sala
Pelaires se concentra la obra reciente de
Jordi Alcaraz, artista sutil que encandila,
y que ya expuso hace dos años en el espacio
del Centre Cultural Pelaires en una
magnífica y extensa muestra.
Como
colofón de este fenómeno de empatía que ha
provocado Art Colonia/Palma en la isla, y
que será sólo el principio de una larga y
fructífera historia, los hermanos Cardellá
Corominas han aprovechado la ocasión para
abrir un nuevo espacio expositivo en la
ciudad, en la calle de can Ribera, con una
muestra de la fotógrafa Judith
Sansó.
El estado de salud del
mundillo del arte en la isla es excelente,
lo que no se corresponde con el trato en
verdad incomprensible -difícil de
justificar en primera instancia- que el
sector está recibiendo de la dirección
actual de la feria de Madrid ARCO.