M. A. RUIZ
PALMA.- Mantener
algunos servicios en Son Dureta, como
centro sociosanitario, y soterrar
determinados módulos del futuro hospital de
Son Espases. para reducir así su impacto
paisajístico, especialmente desde el
monasterio de La Real.
Es la
alternativa en la que está trabajando la
Conselleria de Salud, dirigida por el
socialista Vicenç Thomàs, para hacer «más
digerible» al electorado de izquierdas la
decisión de seguir adelante con el proyecto
de Son Espases, en contra de lo que el PSOE
prometió durante la campaña
electoral.
En sus recientes
contactos, los emisarios del Govern ya
adelantaron a los frailes de La Real la
intención de construir el hospital de Son
Espases impulsado por el Ejecutivo de Matas
aunque reduciendo sus dimensiones y
alejándolo más del monasterio.
De
este modo, mientras los socios del Bloc se
reafirman en rechazar el proyecto, los
técnicos del Ib-Salut intentan la
cuadratura del círculo: construir un
hospital más pequeño, pero sin reducir el
número de camas previstas (819 según los
planes del PP, a las que hay que sumar otro
centenar en el hospital de día).
La
pasada semana, el conseller de Presidencia,
Albert Moragues, apuntaba la posibilidad de
separar el hospital 100 metros más del
monasterio, hasta una distancia total de
400 metros. Con este fin, el Ib-Salut
estudia distintas soluciones para el
aparcamiento previsto en la zona más
próxima a La Real, que está afectado por
los hallazgos arqueológicos de época
romana.
Si estos restos no incluyen
ninguna estructura, sino sólo fragmentos de
ánforas, serán trasladados al Museo de
Mallorca y el parking quedará completamente
soterrado, sin plazas en superficie. Por el
contrario, si se encuentran estructuras de
la antigüedad que deban quedar protegidas
por el terreno, se buscará una nueva
ubicación para el parking, dentro de la
finca. Del mismo modo, el Ib-Salut estudia
soterrar el edificio de mantenimiento
previsto en esta misma zona, para reducir
su impacto aprovechando el desnivel del
terreno, o reubicarlo en torno al
hospital.
Pero además, el Govern de
Antich quiere reducir las dimensiones del
hospital diseñado por el PP manteniendo
determinados servicios, como el de
psiquiatría, en el antiguo edificio de Son
Dureta, que quedará reconvertido como
centro sociosanitario. Así, el viejo Son
Dureta seguirá atendiendo a los enfermos
crónicos y pacientes de larga duración.
Esta fórmula permitiría, apuntaron ayer
distintas fuentes, eliminar de Son Espases
el edificio que había de albergar el
servicio de psiquiatría.
El PSOE
quiere que el hospital resulte
completamente invisible desde el monasterio
de La Real. Para ello, se propone levantar
entre ambos inmuebles una «barrera vegetal»
sobre un gran talud artificial de tierra.
En el mismo sentido, los emisarios del
Govern se han comprometido ante los frailes
a que el monasterio permanecerá
completamente aislado del hospital, al que
se accederá sólo desde la carretera de
Valldemossa. Fuentes consultadas por este
diario confirmaron ayer que el Ib-Salut ya
ha dado instrucciones al equipo de
arquitectos dirigido por Reinaldo Ruiz
Yébenes para modificar el proyecto original
de Son Espases, pero se negaron a concretar
estos cambio.