R. D. Y.
PALMA.- Teniendo
en cuenta cómo marchaba el Mundial, era
cosa de tiempo. El Campeonato del cuarto de
litro ya está a tiro de piedra para Jorge
Lorenzo. La posibilidad es más bien remota
aún, pero cierta y tampoco descabellada. El
piloto mallorquín repetirá título si vence
el próximo domingo en el Gran Premio de
Japón y su máximo rival, el italiano Andrea
Dovizioso, no consigue sumar más de un
punto (15º o menos). Difícil, claro está,
pero no imposible. De hecho, esta
combinación ya se ha dado en una ocasión a
lo largo de la presente temporada,
concretamente en el Gran Premio de San
Marino hace un par de semanas.
De
todas formas, en el caso de que Lorenzo no
remate la faena en el circuito de Motegi,
todavía tendrá por delante varias
posibilidades más para revalidar su título
mundial de 250 cc. Tras dos semanas de
descanso, el piloto mallorquín volverá al
asfalto en Phillip Island para disputar el
Gran Premio de Australia el 14 de octubre.
El siguiente fin de semana, el Mundial
viaja a Malasia, antes de regresar a Europa
donde el campeonato baja el telón en el
circuito de Cheste, en
Valencia.
Tanto Lorenzo como su
equipo confían en que el reencuentro con la
afición española en el Gran Premio de la
Comunitat Valenciana ya sea con el título
mundial en el bolsillo. Ahora mismo, el
piloto de Aprilia suma 257 puntos en la
clasificación general del Mundial, mientras
que Dovizioso se queda bastante lejos con
206. El sanmarinense Alex de Angelis, con
197, y el español Álvaro Bautista, con 160,
quedan también muy lejos del futuro
compañero de Valentino Rossi. Tras Japón
quedarán 75 puntos en juego en los tres
grandes premios citados -Australia, Malasia
y la Comunitat Valenciana-, así que en
cierta medida el mallorquín se lo puede
tomar con más tranquilidad y menos presión.
Algo similar le ocurre también a Casey
Stoner en MotoGP. De hecho, conociendo el
afán competitivo de Jorge Lorenzo, habrá
que tener en cuenta esta particular
competición entre ambos para ver quién gana
primero el Mundial.