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  Martes, 18 de septiembre de 2007 Actualizado a las 00:03
 

Las mesas y sillas de bares del Port de Pollença se 'comen' la Plaza Capllonch

Los feriantes fueron desalojados del lugar porque no se podía pasear ni jugar


GABRIELA CORRAZO

POLLENÇA.- Si cree que hay algo más difícil que tratar de abrirse paso por los espacios públicos que rodean la plaza Miquel Capllonch en el Puerto de Pollença, cualquiera lo puede intentar uno de estos días. Eso sí, antes de que termine la temporada porque los restaurantes que circundan la plaza han instalado estos días mesas y sillas por doquier, excediéndose de lo permitido por la ordenanza municipal sobre el uso común del espacio.

Los primeros afectados indirectamente han sido los artesanos y feriantes del mercadillo, que hace un par de meses fueron desalojados por orden municipal de la plaza Capllonch hacia una calle lateral. Según la versión oficial fue porque los vecinos se quejaban que no podían pasear por la plaza ni sus niños jugar en un espacio que reivindicaban público. En tanto que los comerciantes del entorno se quejaban de competancia desleal.

Sin embargo, ahora está invadida de mesas y sillas. Y para algunos vecinos la dejadez en el Puerto y la invasión de las terrazas de los restaurantes son una plaga que amenaza con «convertir el Puerto en un segundo Arenal».

Una situación similar está ocurriendo en la plaza Mayor en Pollença los domingos, día de mercado. Aquí también los restaurantes de la primera línea de la plaza sobrepasan el límite y no sólo impiden el paso de los viandantes sino que las mesas y sillas quedan prácticamente codo con codo con las paradas de los feriantes.

Este caos urbano ha sido denunciado por el regidor pollencí de EU-EV, José García, quien señala que ya en 2004 el alcalde y ahora reelecto Joan Cerdà (UM) prometía menos sillas y mesas en las vías públicas. «Tres años más tarde el mismo alcalde anunció nuevamente su deseo de que los peatones pudieran pasar sin problemas por las calles y plazas del municipio», recuerda García; algo que al día de hoy no se cumple.

Además, la ordenanza municipal señala en el artículo seis del Capítulo II al Uso Común Especial que: «la ocupación con mesas y sillas no dificulte el uso del mobiliario urbano instalado por el Ayuntamiento y que esté al menos a un metro de distancia (de bancos, papeleras, etc)». Esto no sólo no se cumple sino que en la plaza Capllonch, por ejemplo, entre las terrazas de los restaurantes y el mobiliario urbano hay escasos centímetros, por lo que un transeúnte tampoco puede hacer uso de los bancos de la plaza.

 
   
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