E. COLOM / M. A.
FONT
SANTANYÍ.-Los técnicos de la
Conselleria de Industria han concluido que
la carretera del Puig de Consolació se
desplomó por las excavaciones realizadas en
la cantera y porque no se tomaron las
medidas de precaución
necesarias.
Según ha confirmado a
este medio Guillem Fullana, director
general de Industria, en la cantera se
excavó más de lo debido lo que provocó que
el talud que sostiene la carretera se
quedara sin la sujeción suficiente. La
cantera es propiedad del concejal de UM en
Santanyí, Biel Vidal.
Otra de las
conclusiones de los técnicos de Industria
es que el propietario de la cantera no
construyó el talud de sujeción de forma
reglamentaria para proteger la vía de
acceso al santuario. Se construyó en este
punto un muro vertical de 50 metros de
altura cuando lo estipulado es edificar un
talud escalonado con tramos de 12 metros de
altura por 6 de ancho.
Debido a las
fuertes lluvias de finales de agosto hubo
un corrimiento de tierras bajo el talud y
éste se derrumbó arrastrando consigo la
carretera. Concretamente se vino abajo un
tramo de unos 30 metros de calzada. Un
talud escalonado, según los técnicos,
hubiera evitado el desplome del acceso al
santuario.
Por otra parte la
Conselleria de Industria afirma que la
cantera tiene licencia del Govern, un
permiso que le fue concedido en 1966. La
cantera sin embargo está considerada ilegal
porque no tiene licencia de actividad del
Ayuntamiento de Santanyí. No la tiene ahora
ni la ha tenido nunca.
La
Conselleria de Industria aún no ha actuado
contra el propietario de la cantera aunque,
según afirma el director general, Guillem
Fullana, se le abrirá un expediente
sancionador por las deficiencias detectadas
en la explotación minera. También afirma
Fullana que el plan de regeneración
presentado por el propietario de la
explotación de grava es anticuado y que
debe realizar uno nuevo.
El montante
de la sanción todavía no se conoce. Aparte
está el coste de reconstruir la carretera
desplomada que los técnicos del
Ayuntamiento de Santanyí han cifrado en
unos 600.000 euros. El alcalde de este
municipio, Miquel Vidal, ya manifestó en su
momento que la reconstrucción de la
carretera debe asumirla el propietario de
la cantera, es decir el líder de Unió
Mallorquina en el municipio.
El
hundimiento de la cantera se produjo en la
madrugada del 24 de agosto. Al día
siguiente el Ayuntamiento ordenó la
clausura cautelar de la explotación minera.
Una semana más tarde los trabajadores de la
cantera rompieron el precinto por orden del
propietario Biel Vidal para extraer varios
camiones de gravilla.
El
Ayuntamiento intervino de inmediato y
precintó la explotación que desde entonces
sigue sin actividad. Al mismo tiempo
solicitó al concejal de UM que presentara
toda la documentación sobre la cantera y le
abrió expediente para obligarle a pagar
todos los destrozos.
La cantera es
propiedad de Gravera Sa Creu SL fundada por
el padre, ya jubilado, del actual número UM
en Santanyí, Biel Vidal, que es ahora la
persona que lleva el negocio. La apertura
de la cantera hace 20 años ya fue polémica.
Los vecinos de S'Alqueria Blanca y Santanyí
organizaron una recogida de firmas por
entender que la explotación dañaba la
imagen del Santuari de Consolació.
Los vecinos ahora piden que la
carretera se reconstruya según su trazado
original para no causar un nuevo impacto
paisajístico al Puig de Consolació. Tras el
derrumbe de la carretera se habilitó un
camino alternativo para acceder a la
ermita. Este camino ocupa una zona natural
de especial interés. El Ayuntamiento ya ha
descartado construir una nueva carretera
sobre este camino, un proyecto que
probablemente no conseguiría además el
visto bueno del a Conselleria de Medio
Ambiente.