MARIONA CERDÓ
PALMA.- No
mencionó la polémica de Son Espases pero sí
lanzó un claro mensaje a sus socios de
gobierno: el Pacte debe estar «unido» para
dar solución a «situaciones complicadas» y
atender exclusivamente al «interés general»
de la ciudadanía. El president del Govern,
Francesc Antich, aprovechó ayer una reunión
con todos los altos cargos del Ejecutivo
para pedir a los partidos que integran el
Pacte que no creen división en torno a las
decisiones que se tomen en el seno de la
institución. Unas decisiones entre las que
el futuro del hospital de Son Espases ocupa
en estos momentos el lugar más
importante.
En un momento en que todo
parece indicar que Antich tiene intención
de seguir adelante con las obras de Son
Espases y teniendo en cuenta que desde el
Bloc ya se le ha advertido de que una
decisión de esta magnitud podría provocar
«un antes y un después» en el Pacte, las
palabras del president alcanzan un
importante significado.
«Quiero
incitaros a cumplir los principios que
deben marcar nuestra actuación de gobierno
(...), todos vosotros sabéis que somos un
solo equipo, un equipo unitario, todos
remando en la misma dirección y sin
fisuras», empezó diciendo el president, a
lo que añadió al final de su parlamento:
«Tenemos ante nosotros retos importantes y
realidades que nos ponen delante
situaciones complicadas de las que no
podemos huir (...); tomar decisiones de
gobierno no suele ser una tarea fácil
porque a menudo genera contraposición de
intereses, todos bien legítimos».
«No
son las fórmulas sino los equipos
compactados y unitarios lo que da fortaleza
al Govern (...), más allá de los orígenes
políticos formamos un solo equipo solidario
decidido a cumplir los objetivos comunes
que hemos acordado», prosiguió Antich
durante su discurso, pronunciado en La
Lonja.
Mientras, sigue sin haber una
postura en firme del Govern sobre qué hacer
con las obras de Son Espases, paralizadas
desde el pasado mes de agosto a la espera
de que el Ejecutivo de Francesc Antich tome
una determinación
oficial.
Servicios no
clínicos
Al margen de cuál sea la
decisión final, lo que está claro es que el
Govern deberá compensar a la empresa
concesionaria del hospital por el dinero
que se perderá por estos dos meses de
retraso -el Ejecutivo no anunciará
previsiblemente su decisión hasta el
próximo día 3 de octubre-.
Para
comprender bien la situación, es necesario
recordar que el Govern consiguió abaratar
sustancialmente el coste del hospital
-cuesta unos 600 millones de euros de los
que sólo pagará 240- otorgando a la empresa
constructora la concesión de los servicios
no clínicos del centro sanitario durante 29
años. Si la construcción de las
instalaciones se retrasa dos meses, se
supone que el final de obra también se
llevará a cabo dos meses más tarde y que
por lo tanto la concesionaria dejará de
ingresar todo el dinero que hubiera ganado
explotando los servicios no clínicos del
centro durante ese tiempo. Es por ello que
el Govern deberá indemnizar a la
concesionaria. Ahora bien, esa compensación
se podrá abordar de formas muy distintas.
Según los especialistas consultados por
este periódico, la solución más fácil que
tiene el Ejecutivo en estos momentos es
alargar el plazo de concesión durante el
tiempo que se calcule necesario para
compensar las pérdidas de la concesionaria.
Esta ampliación de plazo también
conllevaría una prolongación del tiempo que
tiene la constructora para terminar el
hospital teniendo en cuenta que las
máquinas y los operarios habrán estado
parados dos meses.
De este modo, se
evitaría pagar ahora una indemnización a la
concesionaria pero no por ello se dejaría
de compensar a la empresa, que no sólo
ingresaría la cantidad a partir de 2035
sino que también cobraría intereses.