La pareja llevaba varios años residiendo
en la isla, donde regentaban un negocio.
Según fuentes de la investigación, una de
las posibles causas de la pelea fue la
presunta adicción a las drogas de la
víctima.
Se trata del segundo
homicidio que se produce en la isla en lo
que va de año después de que el pasado mes
de julio, después de que una pareja de
turistas alemanes interrumpiera el su paseo
matinal por el pinar que rodea la cueva de
Es Cuieram, en el municipio ibicenco de San
Juan, tras encontrar los cadáveres de un
hombre y una mujer en avanzado estado de
descomposición.
El cuerpo de ella,
de nacionalidad húngara y 29 años, estaba
sentado, apoyado en un pino, maniatado y
con la cabeza y la ropa ensangrentadas. A
escasos metros, la cabeza de su compañero,
también húngaro y de 46 años, colgaba de
una soga atada a la rama de un pino
cercano.
La escena no tardó en
completarse con varios coches de la Guardia
Civil y algunos vecinos que se acercaron a
contemplarla.
La autopsia practicada
en la Clínica Forense de Eivissa confirmó
la tesis del asesinato. El hombre ató las
manos de su compañera y la golpeó en la
cabeza hasta la muerte. Cerca de 24 horas
después, según el informe forense, que
deberá ser ratificado en otra clínica en la
Península, se suicidó ahorcándose.
La
Guardia Civil comenzó a investigar la
autenticidad de un escrito de despedida
firmado por ambos en el que relatan su
intención de quitarse la vida y que fue
localizado muy cerca de los cadáveres,
según informó Efe.