Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Martes, 18 de septiembre de 2007 Actualizado a las 00:32
 

Sarkozy proyecta el París del siglo XXI junto a un 'dream team' de arquitectos


RUBÉN AMÓN

Corresponsal

PARÍS. - El sueño de la posteridad ha convertido París en el panteón arquitectónico de reyes, emperadores y presidentes. François Mitterrand, por ejemplo, se erigió en el epígono de Hércules a fuerza de promover obras imposibles -el Louvre, la Bibloteca Nacional, La Bastilla-, mientras que Jacques Chirac llegó a tiempo de inmortalizarse a orillas del Sena con un museo (Quai Branly) consagrado a las artes primitivas y remotas.

El edificio de Jean Nouvel se encuentra, río mediante, a unos metros de la llamada Ciudad de la Arquitectura y del Patrimonio de París. La inauguró ayer Nicolas Sarkozy sin haber intervenido en el proyecto, pero los galones de presidente le consintieron descubrir la placa y marcarse un discurso del que se desprende su voluntad de hacer Historia en la capital francesa. «Me comprometo personalmente a devolverle a la arquitectura su audacia y su valentía. No estoy pensando sólo en el plazo de los próximos años. Hablo del próximo siglo».

Las impresiones pudieran conocerlas de primera mano muchos de los colosos contemporáneos. Y es que Nicolas Sarkozy organizó ayer una comida en el Elíseo para intercambiar opiniones con Zaha Hadid, Norman Foster, Massimiliano Fuksas y el propio Jean Nouvel entre otros. En ella confió a los invitados su deseo de transformar la capital francesa. De hecho, el anfitrión mencionó explícitamente que tiene pensado convocar un concurso de ideas entre los mayores estudios del planeta para resolver las necesidades urbanísticas de la capital y colocarla, de nuevo, en los raíles de la modernidad.

Inevitable, por tanto, preguntarle sobre si se avendría a la construcción de grandes rascacielos entre los muros parisinos. Algunos ya acarician las nubes en la zona periférica de La Defense, pero Sarkozy no tiene demasiado claro erguirlos entre las coordenadas del centro histórico. Mucho menos después de la polémica de la torre de Montparnasse.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad