E. COLOM / G. CORRAZO
PALMA.- Ni
la ley 39/1981 que regula el uso de los
símbolos del Estado. Ni las incontestables
conclusiones del Tribunal Supremo. Ni la
petición del delegado del Gobierno en
Baleares o las recomendaciones del propio
presidente del Ejecutivo José Luis
Rodríguez Zapatero. Nada ha surtido efecto
en Algaida y Ses Salines, cuyas casas
consistoriales seguían ayer sin exhibir la
bandera española en su fachada, tal y como
prescribe la ley.
En el caso de
Algaida, localidad natal del actual líder
del Ejecutivo balear, los estandartes
volvieron a desaparecer ayer por la mañana
tras permanecer ondeando las veinticuatro
horas del miércoles. El alcalde del PSOE,
Francesc Miralles, ya había advertido que
las banderas de España, Baleares y Mallorca
fueron colocadas exclusivamente para
celebrar la Diada de Mallorca. Pero que
luego serían escrupulosamente plegadas en
los arcones del Consistorio «como de
costumbre».
Los motivos alegados por
Miralles no son políticos. Consultado el
pasado lunes por la ausencia de emblemas en
la fachada, el primer edil ya explicó que
sólo las colocaban en fechas señaladas. En
días festivos. Y que no se exhibían siempre
por «una cuestión de ahorro; colgar la
bandera por colgarla, para que el sol la
queme y se moje cuando llueve...». Una
peculiar justificación que, según ha
ratificado una sentencia del Tribunal
Supremo, contraviene la llamada ley de
banderas, que señala en su artículo 3.1 que
«la bandera de España deberá ondear en el
exterior y ocupar el lugar preferente en el
interior de todos los edificios y
establecimientos de la Administración». En
base a este texto, el Alto Tribunal
especificó que la bandera debe estar
colocada «todos los días y en todo
momento». Miralles aseguró el martes que
«estudiaría» la ley.
En Ses Salines,
la bandera ni siquiera ondeó durante la
Diada. Sólo la colocan cuando se celebran
las fiestas locales. El gobierno municipal,
también controlado mayoritariamente por el
PSOE, aseguró que es la costumbre y que ha
sido así durante pasadas legislaturas,
«también con el anterior gobierno del PP».
Algo que confirmaron ayer desde las propias
filas populares, donde no se baraja
emprender acciones políticas o legales para
que la bandera vuelva a exhibirse en el
balcón consistorial, como indica claramente
la ley. Parece igualmente improbable que el
PP de Algaida emprenda acciones en ese
sentido.
Miembros del Grupo
parlamentario socialista consultados ayer
por este diario aseguraron que la cuestión
no se ha debatido en las altas esferas del
partido y desconocían si la Federación
socialista tomaría cartas en el asunto.
Algo improbable pese a que el propio
Zapatero explicó anteayer en el Senado que
se preocuparía por velar «al máximo
posible» el cumplimiento de la ley de
banderas ante una polémica que, no
obstante, calificó de «corto alcance».