El más que probable aumento de las
plazas de estacionamiento tarifado en Palma
previsto para los próximos meses, tiene un
precedente nefasto en la capital de España.
Allí el alcalde de Madrid, Alberto
Ruíz-Gallardón, puso en pie de
guerra a los madrileños por una
ampliación del Servicio de Estacionamiento
Regulado (SER). Fue la conocida guerra de
los parquímetros que tuvo como campo de
batalla a 17 barrios de la capital y
otros 3 cascos históricos: Fuencarral,
Hortaleza y Carabanchel. Allí Gallardón
decidió aplicar el estacionamiento tarifado
desatando numerosas protestas vecinales en
los barrios afectados, situados fuera de la
M-30. Los vecinos consideraban que la
línea azul había sido impuesta por
afán recaudatorio del Ayuntamiento y no
respondía a las necesidades de la zona.
La medida generó protestas en la
calle y toda clase de manifestaciones que
se saldaron con decenas de parquímetros
rotos, movilizaciones casi diarias en los
barrios afectados, detenciones, protestas
generalizadas y hasta vecinos encadenados a
estas instalaciones.
Un clima de
conflictividad tal que obligó al alcalde de
Madrid a rectificar. Gallardón eliminó de
los cascos históricos (Fuencarral,
Hortaleza, Carabanchel Alto y Bajo) las
plazas azules (destinadas a visitantes) y
sólo quedaron las reservadas a residentes.