M. C.
MAÓ/MAHÓN. - Los acuíferos
de la Isla no sufren problemas en relación
a los metales pesados, ya que la industria
no tiene un peso demasiado elevado en
Menorca. Su principal problema son la
concentración de nitratos y cloruros en el
agua. De hecho, ocho de cada diez pozos
están contaminados por este tipo de
substancias. Así lo revela un estudio sobre
la calidad del agua de los acuíferos
elaborado por el Observatorio
Socioambiental de Menorca (OBSAM).
El estudio explica la presencia de
nitratos en las aguas subterráneas por dos
causas: el excesivo uso de abonos de
algunas fincas ganaderas y por la presencia
de núcleos de hortales y zonas con
viviendas que no están conectadas a la red
de alcantarillado y que, como alternativa,
usan pozos negros «mal gestionados». Es por
ello que las zonas más afectadas por la
contaminación de nitratos son Maó y
Ciutadella, que concentran hortales
y zonas de actividad ganadera.
Respecto a la contaminación por
cloruros, el Observatorio Socioambiental de
Menorca relata en el informe que ésta viene
dada por los fenómenos de intrusión marina
a las zonas costeras, de donde se extraen
cantidades muy elevadas de agua en pozos
cercanos a la costa. Las zonas con una
concentración más elevada de agua
contaminada por cloruros son Ciutadella y
Sant Lluís.
El OBSAM dispone de
datos sobre la calidad de las aguas
subterráneas desde 1997 en algunos casos y
desde 2003 en otros. Estas serias desvelan
que la contaminación por nitratos y por
cloruros se ha mantenido en niveles
parecidos durante los últimos años.