ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- La
agencia de viajes que contrató el
Consell de Mallorca para organizar el
periplo «cultural» a Sicilia con dinero
público de la consellera de Unió
Mallorquina (UM) Dolça Mulet en compañía de
su madre y amigos no es conocida. Sólo ha
operado desde su fundación con la
institución insular que dirigía la actual
presidenta del Parlament, Maria Antònia
Munar. Adopta la forma legal de una
asociación. Carece de infraestructura
propia. Y, paradójicamente, está dirigida
por dos mujeres estrechamente vinculadas a
UM e infinitamente más conocidas que la
entidad que dirigen: Las Magdalenas.
La responsable de Deportes y
Promoción Sociocultural del Consell de
Mallorca empleó a la denominada Asociación
de Actividades Socioculturales para irse a
conocer la capital de las Islas Eolias. La
institución que comandaba Munar, en lugar
de organizar por su cuenta el
desplazamiento, recurrió a esta entidad.
Sus dirigentes, Magdalena Burguera y
Magdalena Rigo, dos de las principales
protagonistas de la ya popularmente
conocida como Piñata de Munar, se
encargaron del resto.
Los
justificantes
En manos de Las
Magdalenas recayó dinero público para
sufragar un total de 80 pasajes. A día de
hoy tan sólo han sido justificados un total
de 11. Las receptoras no han sido capaces
de acreditar el destino final del dinero y
el objeto real del desplazamiento. Ni ante
el Juzgado de Instrucción número uno de
Palma ni a requerimiento de la Fiscalía
Anticorrupción.
Ambas instancias
judiciales investigan, una a una y desde
hace año y medio, las subvenciones que
otorgaba el Consell de Munar. Lo hacen en
el marco de un proceso que intenta
determinar si la ex máxima responsable de
la institución pública y presidenta de la
formación regionalista en connivencia con
sus altos cargos incurrieron en la comisión
delitos como los de prevaricación,
malversación de caudales públicos y
falsedad documental. Si utilizaron las
ayudas públicas para lucrarse, para
financiar a su propio partido o para ambas
cosas al mismo tiempo.
Por el momento
ya tomaron declaración a Burguera, que
llegó a estar empleada por el Consell en el
Museo del Deporte, que dependía, casualidad
tras casualidad, de la Conselleria de
Cultura que dirigía Mulet durante la pasada
legislatura. Pero también prestan especial
atención juez y fiscal a Rigo, cuya
vinculación con UM todavía va más allá.
Integró la lista electoral de UM en el
municipio de Campos durante los comicios de
2003.