La Conselleria aplicará el viejo dicho
de 'el que rompe, paga'. La implantación de
la gratuidad de los libros de texto
obligará a los alumnos a devolverlos a
final de curso. Eso sí, en el caso de que
los manuales no se devuelvan al centro
escolar, estén estropeados o el alumno no
haya superado la asignatura, se pagará el
coste.
El ex concejal de Cultura de
Sant Antoni, licenciado en Ciencias de la
Educación y profesional docente, Miquel
Costa, cree que en la implantación de este
sistema de reutilización de libros de texto
será fundamental que tanto profesores como
padres de alumnos «ayuden en el
mantenimiento de los libros de texto» y que
los estudiantes hagan uso de fichas,
fotocopias y otros formatos para la
realización de los ejercicios sin necesidad
de tener que utilizar los libros,
conservándolos en buen estado. Una opinión
que comparte la maestra de Primaria Maruchi
Moreno, que dice que «lo ideal es trabajar
con diferente material didáctico y no
guiarse sólo por un libro». Algo que tilda
de «antipedagógico» aunque suponga «más
trabajo para el profesorado». «Es necesario
que los maestros elaboren fichas
consultando varios manuales de texto»,
sentenció.
Por otra parte, tal y como
expone la Conselleria de Educación del
Govern balear, la reutilización de los
libros de texto «favorece los valores
medioambientales que responsabilizan al
alumnado con los libros y trabaja valores y
actitudes como la cooperación, el
reciclaje, el consumo responsable y la
ayuda al ahorro familiar».
Numerosas
comunidades autónomas ya funcionan con el
sistema que implantará Baleares en el
próximo curso escolar 2007/2008. La primera
en hacerlo fue Castilla La Mancha. El
Gobierno de esta comunidad, recuerda la
portavoz del sindicato de enseñanza
concertada, Inma Lara, preveía renovar un
5% del material total del curso, sin
embargo los dos primeros años de la puesta
en marcha de esta iniciativa, los cambios
no superaron el 1,5%.