Posiblemente, el combinado checo sea una
de las selecciones más débiles del
campeonato. A pesar de ello, el combinado
que dirige Zdenek Hummel tratará de aguar
la fiesta a los favoritos Alemania,
Lituania y Turquía.
La República
Checa retorna a una fase final de
Eurobasket tras ocho años de sequía, de la
mano de Jiri Welsch, ex-jugador NBA
enrolado en las filas de Unicaja de Málaga,
y Lubos Barton, un conocido de la afición
del DKV Joventut. Ambos corren con el peso
de anotación del equipo, aunque no se
dispone de recambios de calidad en la
rotación de banquillo, hecho que merma
mucho las posibilidades de
clasificación.
La mayoría de
integrantes del grupo juegan en su país, en
la modesta liga checa. La oportunidad de
disputar un Eurobasket comporta un punto de
inflexión en la carrera de muchos de ellos.
El Palma Arena, a buen seguro, servirá de
escaparate a una selección que tratará de
dar la campanada.