La selección lituana tiene un serio test
en Palma. La clasificación para los
próximos Juegos Olímpicos de Pekín supone
un reto más para una expedición que tratará
de reeditar los éxitos obtenidos en el
pasado.
El campeón de 2003 llega a la
isla con una plantilla extraordinaria,
repleta de entusiasmo, con las únicas
ausencias de Macijauskas y el NBA,
Ilgauskas. El retorno de dos de sus
pilares, Jasikevicius y Siskauskas comporta
una nueva oportunidad para volver a la
élite continental. Reseñar que el combinado
lituano tan sólo ha perdido en una ocasión
en las dos últimas citas del Eurobasket
-ante Francia en cuartos de final-. La
aportación que puedan dar escuderos como
Kleiza, Masiulis o los hermanos Lavrinovic
en la pintura, confieren una de las claves
para dar el resultado esperado.
Queda
aguardar pues a que Lituania sepa reponerse
a sus altibajos y afronte con mayor
consistencia la primera fase del
torneo.