GABRIEL MERCÈ
SÓLLER.-El proyecto
que culmina la reordenación de la zona
portuaria de la bahía de Sóller está siendo
actualmente modificado por la empresa
concesionaria, Nuevos Puertos Deportivos,
por lo que el miércoles por la noche tuvo
lugar la presentación de las novedades en
un acto público que, además, pretendía ser
el punto de partida para la recogida de
sugerencias por parte de las personas y
colectivos afectados.
La nueva idea
de Nuevos Puertos Deportivos, que en este
momento está siendo consensuada con el
Govern, consiste en crear para el muelle de
Marinería un edificio singular con una
cubierta ondulada que asemejaría la
cubierta de un barco.
El proyecto
prevé la duplicación del espacio público
(cerca de 6.000 metros cuadrados), así como
la ampliación de la zona destinada a los
pescadores. A los servicios portuarios,
zona comercial, Guardia Civil y marina seca
para la reparación y conservación de
embarcaciones, se destina el mismo espacio
que con el anterior proyecto, pero con una
ordenación diferente con la que se
aprovecha mejor el espacio.
Además,
el edificio queda parcialmente enterrado en
el muelle, partiendo de una cota 1'5 metros
más baja que antes. A partir de la reunión
celebrada el miércoles, Nuevos Puertos
Deportivos, Govern Balear y Ayuntamiento de
Sóller esperan sugerencias que puedan
matizar y mejorar el proyecto.
Tanto
el alcalde Guillem Bernat (UM) como la
concejal portavoz, Catalina Esteva (PS), ya
han manifestado su oposición al proyecto,
por considerar que sobre el muelle de
Marinería no tendrían que existir
edificaciones. Sin embargo, aceptan que
Nuevos Puertos Deportivos tenga los
derechos para construirlas, de acuerdo con
el concurso celebrado durante la pasada
legislatura.
Mayor
aceptación
Esteva ha explicado
que el proyecto aún vigente es el que fue
presentado el pasado año y que es el Govern
Balear el que tiene que autorizar el
cambio. La concejal portavoz cree, a partir
de las opiniones expresadas durante la
reunión del miércoles, que este segundo
proyecto puede tener más aceptación por
parte de las personas y colectivos
afectados, aunque confía que el Govern
incluya en él aquellas sugerencias que se
expresen de un modo mayoritario.
A
lo largo de la reunión celebrada
precisamente a pocos metros de donde se
levantará el nuevo edificio, en el oratorio
de Sant Ramon de Penyafort, fueron algunas
las voces que cuestionaron la necesidad de
un edificio de tales dimensiones, tal y
como lo han expresado algunos concejales
del equipo de gobierno.
Sin embargo
la estética del nuevo proyecto pareció
agradar a los asistentes a la reunión, que
no mostraron en el primer momento
contrariedad con el mismo. Esteva espera,
no obstante, que a lo largo de los próximos
días sí puedan aparecer algunas sugerencias
para introducir cambios.
Las obras
podrían comenzar el próximo mes de octubre.
Comerciantes y hoteleros han manifestado su
preocupación por el desarrollo de las obras
y por sus posibles repercusiones tanto en
la primera línea, recientemente
peatonalizada, como en la segunda, por la
cual se desvía actualmente todo el
tráfico.