INDALECIO RIBELLES
PALMA.-El
Consell de Mallorca no tiene licencia para
celebrar el concierto de los 40
Principales de la Cadena Ser organizado
con motivo de la Diada de Mallorca 2007 en
la Playa de Palma. Según reconoció ayer el
teniente de alcalde, Eberhard Grosske, los
organizadores del evento «han solicitado»
los permisos pertinentes pero no cuentan,
por ahora, con las autorizaciones
necesarias. Aunque Grosske no dudó de que
la administración insular «responderá y
hará caso a todas las recomendaciones que
le hagamos», dijo, el edil reconoció que
por ahora, no tiene firmado el
permiso.
Se da la circunstancia de
que hace dos semanas el mismo regidor
suspendió un evento musical de similares
características al que se celebrará el
sábado 8 de septiembre en la Playa de
Palma, el denominado Pitch Festival.
Un concierto vanguardista de música
electrónica que se iba a celebrar en las
instalaciones municipales del Polígono de
Son Rossinyol, en zona industrial, alejado
del casco urbano y que fue suspendido por
el edil Grosske por no contar con los
permisos municipales pertinentes y
esgrimiendo múltiples denuncias del
vecindario en ediciones anteriores. En
aquella ocasión el teniente de alcalde
argumentó, además, que la cita musical
carecía de las licencias pertinentes, y
acusó a los organizadores de querer
presionar al Consistorio al anunciar
públicamente un evento sin autorización.
Una política de hechos consumados que, en
la práctica, es la misma que ha utilizado
el Consell de Mallorca ahora en el caso del
concierto anunciado para el próximo mes
septiembre en la Playa de Palma. Pero ayer
el edil Grosske cambió su discurso.
Los funcionarios
deciden
En este caso no acusó a
nadie y aseguró, sin más, no tener «ninguna
duda de que el Consell hará caso de las
recomendaciones municipales», indicó,
pasando por alto que la administración
insular anunció el evento sin contar con
permiso de Cort. Pero, extrañamente, y
según manifestó ayer el teniente de alcalde
«hay diferencias entre una y otra cita»,
aunque a la hora de detallarlas sólo indicó
de que «en este caso no hay entradas a la
venta», aseguró.
Sin embargo el
evento puede provocar la mismas molestias
al vecindario, tengan o no que pasar por
taquilla los espectadores, y más si cabe en
el caso de una zona acústicamente saturada
como es la de la Playa de Palma. Pero
Grosske ayer en relación a este hecho
indicó que «los técnicos deberán establecer
los criterios y los niveles de decibelios
que se permitirán», dijo.
Aunque los
periodistas presentes en la rueda de prensa
le interrogaron sobre el volumen máximo de
sonido que el edil autorizará en la fiesta
prevista, el concejal no atinó a decir el
volumen que se permitirá. «Serán los
técnicos los que decidan», aseguró. El
concejal no dudó en afirmar que la
celebración de un concierto implica «una
situación de excepcionalidad a la normativa
que la propia ordenanza contempla» indicó,
aunque no quiso detallar los requisitos que
se pedirán a los organizadores. Además se
da la circunstancia de que al celebrarse
este evento en la misma Playa de Palma,
como el propio concejal reconoció, los
organizadores y el propio Consistorio
deberán contar con la autorización
pertinente de la Demarcación de Costas.