PALMA.- El presidente del Govern,
Francesc Antich, opinó ayer que la decisión
de la dirigente socialista Rosa Díez de
darse de baja en el PSOE «no es una mala
noticia», ya que la situación en la que se
encontraba «no le hacía ningún favor ni a
ella ni al Partido Socialista».
En
declaraciones a los medios de comunicación,
Antich consideró que la eurodiputada
socialista ha sido «coherente» con la
postura mantenida en los últimos años, en
los que había expresado en diversas
ocasiones «su discrepancia respecto de las
políticas» socialistas, informó Efe.
La dirigente socialista vasca
anunció ayer en Bilbao que se ha dado de
baja del PSOE y que ha renunciado a su acta
de eurodiputada «para poder defender con
más eficacia y libertad las ideas» por las
que se afilió al Partido Socialista hace
treinta años.
Según Antich, Díez
había demostrado en los últimos años que
«no estaba dentro del PSOE», por lo que «lo
más natural es que si una persona no está
bien en un determinado partido político, se
salga y trabaje desde otro ámbito»,
añadió.