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EL MUNDO OPINA
Donde dije 'digo'...
Los consellers del Bloc ya han
descubierto que no es lo mismo gobernar que
estar en la oposición. Durante la pasada
legislatura, tanto el PSM como Esquerra
Unida denunciaron públicamente uno de los
grandes escándalos de la presidenta Maria
Antònia Munar destapado por EL MUNDO/El Día
de Baleares: el reparto de subvenciones
millonarias entre asociaciones controladas
por altos cargos de UM y del propio
Consell, conocido como la Piñata. Mientras
el PP y el PSOE guardaban silencio, para no
frustrar sus posibilidades de pactar con
Munar, los partidos del Bloc reclamaron una
comisión de investigación para aclarar lo
sucedido. Ahora, las tornas han cambiado.
Los consellers del Bloc Joana Lluïsa
Mascaró (PSM) y Miquel Rosselló (EU/EV) ni
siquiera recuerdan haber oído hablar de la
comisión de investigación o incluso se
escudan en que no han leído los periódicos
(se ve que gobernar no les deja tiempo)
para no irritar a sus socios de Unió
Mallorquina. Más vergonzante aún es la
actitud del PSOE: ni la número 1 del
Consell, Francina Armengol, ni su conseller
de Presidencia, Cosme Bonet, se dignaron
ayer atender la petición de este diario
para pronunciarse sobre un escándalo de
esta magnitud. Las irregularidades
cometidas por Munar y su equipo ya no
merecen el menor comentario para sus nuevos
socios. Abría que exigirles un poco más de
coherencia. Si no, que se lo cuenten al PP,
que ha pagado muy caro su silencio cómplice
ante los escándalos de Munar.
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