RAFAEL GABALDÓN
MANACOR.- Las
fuerzas de la oposición en Manacor, PSOE,
Bloc y UM, mediarán con Govern y Consell
para salvar de la ruina el casco histórico
y antiguo de la ciudad de Manacor y aplacar
así la degradación y el éxodo de habitantes
que sufre la zona desde su declaración de
Bien de Interés Cultural (BIC) en 1996, una
medida que ha provocado el deterioro de los
edificios al no poder concederse ninguna
licencia de obra para su mantenimiento.
Los integrantes de la oposición
municipal aseguran que la recuperación del
centro histórico es una de las máximas
prioridades de su acción política. Los tres
partidos recuerdan que en sus programas de
campaña se prometía buscar soluciones para
la problemática del Casco
Antiguo.
PSOE, UM y Bloc mantienen
que en las alegaciones al Plan General de
Ordenación Urbana (PGOU) de Manacor se
puede comprobar que solicitan diversas
acciones: un plan integral de acción para
dotar al Plan de zonas de esponjamiento,
articular medidas para recibir inversiones
para su rehabilitación completa, unificar
criterios de zona singular, potenciar el
atractivo para facilitar el acceso e
implantar equipamientos e infraestructuras
de interés general.
Por otra parte,
directivos de la Obra Cultural Balear (OCB)
de Manacor han asegurado que presentarán
más de 250 alegaciones al PGOU (en trámite
hasta el 31 de agosto) con el apoyo de
medio centenar de personalidades del mundo
de la cultura y de las artes del municipio
para solicitar la recuperación y
rehabilitación completa del centro
histórico.
Así, aconsejarán al
equipo redactor del PGOU que las
instituciones públicas compren edificios
emblemáticos y característicos de la zona
para reconvertirlos en sedes culturales y
sociales.
Hoy martes se celebra una
fiesta con cena incluida en la Cafetería
Can Lliro para recoger todas las
alegaciones que se presentarán antes del 31
de agosto al PGOU y que tratan
especialmente de la problemática del casco
histórico.
Por otra parte, varios
vecinos han declarado que quienes han
optado por rehabilitar su edificio desde la
iniciativa privada han tenido que asumir la
totalidad de los gastos ya que el Consell
no aporta ni un euro en la zona BIC ni en
otras zonas consideradas singulares en el
catálogo municipal de edificios con valores
a conservar.