INDALECIO RIBELLES
PALMA.-
Propuesta de las que levantan ampollas y
que llevan la firma de uno de los grupos
del equipo de gobierno del
hexapartito que comanda el Pacte de
Progrés en Cort. Helena Inglada, directora
general de Archivos, Bibliotecas y
Patrimonio de Palma ha anunciado que el
Ayuntamiento de Palma «instará al Consell
de Mallorca a declarar el conjunto del
centro histórico como Bien de Interés
Cultural para que su protección sea
efectiva», indicó la representante de
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en
el Consistorio palmesano.
La
política de la formación independentista
manifestó que, en estos momentos, su
departamento está diseñando el contenido de
esta propuesta que la propia directora
general de Cultura aseguró que es toda «una
prioridad en el área municipal». Una vez
aprobada su catalogación como BIC, Hanglada
recalcó que «la remodelación implicará que,
en ningún momento, se harán demoliciones ni
construcciones nuevas, sólo
rehabilitaciones», expresó este alto cargo
de la Concejalía de Cultura que dirige la
edil Nanda Ramon.
ERC se hace
notar en Cort
La catalogación de
BIC para todo el centro histórico de Palma
supondría otorgar la máxima protección a
todos los edificios incluidos en el casco
antiguo de la capital y en el área que
engloba el perímetro interior de las
avenidas, sede de las antiguas murallas de
la capital.
Los propietarios del
casco antiguo deberán sortear más trámites
administrativos a la hora de realizar
cualquier obra en su vivienda. Todos los
permisos y licencias deberán de contar con
el visto bueno del Ayuntamiento de Palma,
pero también, del Consell de Mallorca, la
administración que tiene competencias en la
materia. De hecho para su aprobación el
Consistorio palmesano deberá presentar una
propuesta a esta institución que preside la
socialista Francina Armengol para que
otorgue y de vía libre a esta calificación
patrimonial.
Tan sólo el visto bueno
inicial por el Pleno del Consell para su
estudio por los técnicos supondría que,
desde ese mismo momento, todas las
licencias de obras en vigor, y las que se
estén tramitando quedarían suspendidas,
hasta la aprobación definitiva.
Una
vez rubricada la declaración de BIC del
casco antiguo de Palma no podrán haber
nunca obras de nueva construcción en el
área afectada y todo lo que se haga en las
edificaciones existentes serán labores de
reforma, mantenimiento, conservación o
rehabilitación. Además con independencia
del valor histórico, cultural o
arquitectónico todas las edificaciones del
casco antiguo de la capital quedarán
protegidas, con independencia de su interés
y sólo por el hecho de estar ubicadas en el
área protegida. Hasta ahora el Consistorio
palmesano ha optado por proteger los
edificios del centro histórico que tenían
un indudable valor patrimonial, no
catalogando construcciones de dudoso, o
nulo, interés artístico o histórico.
El Pacte no lo
contempla
Todas las obras que se
ejecutan en el casco antiguo deben obtener
el visto bueno de la denominada Comisión de
Centro Histórico. Una entidad vinculada a
la Concejalía de Urbanismo y donde tienen
voz y voto las principales entidades
sociales y colectivos de defensa del
patrimonio.
Una vez declarado BIC
será la Comisión de Patrimonio del Consell
la que tenga la última palabra para todo.
Esta propuesta no aparece recogida en el
programa de gobernabilidad acordado por el
hexapartito municipal que lidera el
PSOE, con la alcaldesa Aina Calvo a la
cabeza, y que componen Esquerra Unida, Els
Verds, Socialistas de Mallorca (PSM), Unió
Mallorquina (UM) y Esquerra.
Sí que
está, por contra, dentro de lo que es el
programa electoral con que se presentó a
los pasados comicios el Bloc Nacionalista
que englobaba a PSM, UM y ERC. En este
acuerdo electoral que sólo obtuvo el
respaldo de 11.000 ciudadanos se indica que
se «revisará la declaración de Bien de
Interés Cultural del Conjunto Histórico de
Palma para proteger de manera efectiva el
Centro Histórico con la redacción y
aprobación de un Plan Especial».