PALMA-El Consell de Mallorca aportará
15.000 euros al Fondo Mallorquín de
Solidaridad para posibilitar que Bomberos
Sin Fronteras pueda instalar en las zonas
rurales de Perú devastadas por el terremoto
dos potabilizadoras que proporcionarán agua
potable a más de un millar de personas al
día.
A este acuerdo llegaron ayer
Francina Armengol, presidenta del Consell,
la gerente del Fondo Mallorquín de
Solidaridad, Catalina Socías, y
responsables de Bomberos Sin Fronteras de
la Isla, quienes se reunieron para conocer
los trabajos que desarrolla la entidad en
el país andino y concretar la ayuda.
Según explicó Joan Rosselló, miembro
de Bomberos Sin Fronteras , ocho personas
de esta organización, compuesta por
bomberos de Palma y de Mallorca, tienen
previsto viajar en torno al 7 de septiembre
al área rural de Pisco, una de las regiones
más afectadas por el seísmo que tuvo lugar
hace dos semanas.
Mientras que las
áreas costeras han sido las principales
receptoras de las ayudas, las zonas rurales
están desabastecidas, según expuso
Rosselló, por lo que el objetivo es llegar
a estas áreas e instalar un sistema que
permita a los damnificados disponer de agua
potable, informa Efe. Tras ello, el Fondo
Mallorquín de Solidaridad, del que forma
parte Bomberos Sin Fronteras, estudiará las
necesidades de la población para seguir un
trabajo de reconstrucción.