Los últimos trámites para abordar la
ampliación de Port Adriano ya se han
cumplido. El informe favorable de la
Dirección General de Costas, dependiente
del Ministerio de Medio Ambiente, y la
aprobación del proyecto por parte del
Consejo de Administración de Puertos de
Baleares fueron los últimos escollos que
salvó el proyecto. Después de conseguir
todos los permisos necesarios, los
promotores de la obra no contemplan que se
torpedee un proyecto que ha gozado de un
consenso absoluto a su favor entre los
técnicos y que ya tiene todos los semáforos
en verde.
El nuevo puerto
deportivo verá la luz a pesar de la
oposición del Bloc o la asociación
ecologista GOB, que reclamaron la
paralización del proyecto. Los ecologistas
presentaron el pasado mes un recurso ante
la Autoridad Portuaria contra la
ampliación.
Por otra parte, en
un principio se habían previsto 85 nuevos
amarres que finalmenet tuvieron que ser
reducidos a 82 debido a las prescripciones
impuestas por el Ministerio de Medio
Ambiente.