L. M.
PALMA.- Las prostitutas con
las que se topaba de madrugada eran su
principal objetivo. Tras encañonarlas con
su pistola simulada, una réplica perfecta
de una Beretta, les arrebata el móvil y el
dinero que tenían en el bolso. El asaltante
aseguró. que el botín lo utilizaba para
costearse la ludopatía.
Las
inmediaciones de la calle General Ricardo
Ortega de Palma constituían su principal
ámbito de actuación. Sobre las tres de la
madrugada, se topó con una
prostituta.
Sin darle la menor
oportunidad para que pudiera reaccionar, le
colocó la pistola a la altura del estómago.
La víctima le dio el bolso y su teléfono
móvil.
Tras este golpe, el asaltante
volvió a las andadas. En esta ocasión, la
víctima le puso la pistola en la cabeza
para que le diera el dinero. La mujer logró
escapar despavorida y avisó a la
policía.
Instantes después, un coche
patrulla del Cuerpo Nacional de Policía se
personó en la calle General Ricardo Ortega.
El atracador se encontraba aún
allí.
Los policías rodearon al
atracador, desenfundaron sus armas
reglamentarias y le conminaron a que
arrojara la pistola al suelo. El asaltante
trató de ocultar el arma tirándola debajo
de un coche.
A continuación, los
policías detuvieron a Marcos G.L., de 51
años. Le recuperaron el bolso y el móvil de
la primera víctima. El detenido aseguró a
los agentes que era ludópata y que se gastó
el dinero en una sala de juegos
cercana.