A. NAVARRO
MAÓ/MAHÓN.- Unas
4.000 personas abarrotaron ayer el recinto
del Polígono Industrial de Maó que acogió
anoche el concierto de Miguel Bosé.
Una actuación que estuvo en el aire
hasta hace pocos días por la afonía que
afectó al artista y que provocó la
interrupción de su gira Papitour con
la cancelación de cuatro conciertos. Así
pues, un acontecimiento esperado
doblemente, tanto por la reaparición de
Miguel Bosé como por la organización en la
isla de un espectáculo de primerísimo
orden.
El mayor escenario jamás visto
en Menorca se instaló en la cabecera de la
calle Alqueria Cremada. Sus 200 metros
cuadrados y 120.000 watios de sonido
provocaron el estallido del público con la
aparición de Miguel Bosé en escena. La
asistencia, mayoritariamente femenina y
rondando los 40 años, coreó a voz en grito
los conocidos temas que se desgranaron
arropados por vistosos efectos de luz.
Tomeu Febrer, concejal de Cultura de
Maó, manifestaba su satisfacción por el
éxito de la convocatoria y valoraba
positivamente la participación municipal de
20.000 euros, «a pesar de que tan sólo
podamos poner este dinero cada dos años»,
dijo refiriéndose al concierto de Carlinhos
Brown. En relación al público, Febrer
comentó que el próximo concierto de Antònia
Font y la visita de La Fura dels Baus ya
serían para los jóvenes.