C. M. C
MAÓ/MAHÓN.- Los
taxistas de Menorca buscan poner coto a la
picaresca en la que incurren algunos
profesionales del sector a la hora de
recoger a los viajeros de otras paradas
distintas a la suya. Para ello, proponen
implantar un sistema de prepago de las
carreras que ha demostrado sobradamente su
éxito en el Reino Unido a la hora de evitar
situaciones embarazosas.
El
'taxi box', como así se llama el invento,
se implantará, en principio, en las paradas
consideradas como preferenciales (Plaça des
Pins, terminal portuaria de Ciutadella,
aeropuerto de Menorca, Plaça de l'Esplanada
de Maó y Fornells) con la finalidad de
asignar ordenadamente los servicios. Así lo
pretende, al menos, la Asociación de Taxi
Móvil de Ciutadella, que ha presentado sus
correcciones al borrador firmado con el
Consell insular y los ayuntamientos de la
isla para la ordenación del servicio de
taxi en Menorca.
Los taxistas
proponen, en concreto, que se añada un
párrafo al anexo en el que se recoja
explícitamente la voluntad de los
profesionales de implantar el 'taxi box' en
la isla. El sistema, que obliga, en lo
fundamental, al cliente a abonar por
adelantado un porcentaje de la carrera para
tener la seguridad de que no va a subirse
al primer vehículo que vea pasar, entrará
en funcionamiento siempre que el sector
"lo crea conveniente", según se
recoge prudentemente en la redacción
textual del añadido. Juanjo Murcia,
portavoz de Taxi Móvil de Ciutadella y
vicepresidente de la Asociación Menorquina
de Radio Taxi, asegura que el cajero
expedirá un ticket al cliente con la
referencia del vehículo que va a pasar a
recogerle, de suerte que si decide subirse
aleatoriamente a otro coche perderá el
dinero que haya adelantado por la carrera.
Convenio
actual
Los taxistas proponen,
además, que los vehículos puedan cargar
viajeros en una parada siempre que no
existan en la misma taxis de los términos
municipales correspondientes al área en la
que ésta se encuentre, o siempre que los
vehículos que existan "no sean
suficientes" para recoger a los
viajeros que esperen en la parada
habilitada.
Las normas a este
respecto no son totalmente inflexibles. El
convenio actual permite, de hecho, que
"en cualquier punto de cualquiera de
los términos municipales de un área que no
sea parada o que se encuentre a más de 100
metros de distancia de una de éstas puedan
recogerse viajeros a requerimiento suyo a
'mano alzada', siempre que se trate del
taxi libre que en aquel momento se
encuentre a menos
distancia".
Aún con cierto
retraso, el sector confía en poder estrenar
en septiembre las nuevas normas de
funcionamiento, que asignarán los servicios
de forma centralizada a través de una única
emisora, por medio de la división de la
isla en tres grandes áreas: Poniente
(Ciutadella), Centro (Ferreries, Es
Mercadal, Es Migjorn Gran y Alaior) y
Levante (Maó, Es Castell y Sant Lluís).
Cada área contará con un sistema de zonas,
que se establecerá de acuerdo con criterios
de racionalidad. El convenio recoge, de
hecho, que "si se estimara
conveniente", se diferenciarán, a los
efectos de zonificación, dos temporadas:
del 1 de mayo al 31 de octubre y del 1 de
noviembre al 30 de abril.
Los
vehículos afinan ya la puesta a punto de
los terminales GPS 'Sigma' y 'Omega' de
gestión de flotas que les permitirán estar
en contacto con la central única. Hasta
ahora, problemas técnicos han retrasado su
implantación.
Nueva
ordenación
La nueva ordenación
del servicio dará entrada eventualmente al
área de prestación conjunta en función de
las puntas de demanda y oferta que se
registren periódicamente en la isla. La
nueva figura permite que taxis no
pertenecientes al área donde se produzca la
demanda puedan cubrir los servicios en
áreas ajenas.
También apuran los
taxistas los detalles de la próxima puesta
en funcionamiento de taxímetros en los
vehículos para acabar con la disparidad de
precios en las carreras y cortar de raíz
los abusos. El sector del taxi se ha
comprometido, en este sentido, a aportar un
estudio conjunto y comparativo sobre los
nuevos precios que se utilizarán para
tarifar el taxímetro, un punto que los
profesionales han pedido que se añada al
convenio con las administraciones. La
puesta en servicio del taxímetro se
demorará, en cualquier caso, hasta final de
año.