El éxtasis líquido provoca la bajada de
tensión o de pulso cardiaco, así como una
sensación de embriaguez, sin haber bebido,
y de somnolencia. Se toma bien por la boca
o por la nariz y produce un efecto conocido
como anestesia disociativa, una sensación
como si se abandonase el propio
cuerpo.
El éxtasis líquido es lo
contrario al éxtasis normal, ya que esta
droga es un sedante anestésico, que en su
día fue usado en medicina humana y
veterinaria.
Si se consume con
alcohol puede producir una bajada de
tensión con desvanecimiento. Asimismo, si
se padece alguna enfermedad se puede sufrir
una crisis cardiaca, pero si no el peligro
está en el desvanecimiento, la caída de la
tensión arterial y la pérdida de
conciencia. También puede crear problemas
si se toman dosis enormes.
Lo cierto
es que el GHB tiene efectos impredecibles
en los seres humanos, y varían mucho de una
persona a otra. Algunos comparan los
efectos con beber alcohol. «Te da una
subida muy agradable y te sientes un poco
alegre», dice uno de sus consumidores. «Y
todos tus sentidos se despiertan durante
una hora». Algunos dicen que su efecto es
parecido a tomar una mezcla de éxtasis y
ácido. Otro de los consumidores dijo: «Me
sentía como en una burbuja, plenamente
consciente, sin embargo, mis amigos me
aseguraron que estuve inconsciente y
vomitando».