LORENZO MARINA
PALMA.- Una
inevitable sensación de dejà vú se instaló
durante la presentación de la campaña
contra el fuego en Baleares. No en vano, en
cuatro meses, se han presentado dos veces
la misma campaña. Así, el pasado 23 de
abril, el entonces conseller de Medio
Ambiente Jaume Font se encargó de la puesta
de largo. Ayer, el entrante conseller
Miquel Àngel Grimalt acudió ayer al
aeródromo de Son Bonet, en plena temporada
de máximo riesgo, para presentar los
servicios antiincendios.
Tras pasar
revista a los distintos medios aéreos y
terrestres en Son Bonet, el conseller de
Medio Ambiente destacó que se trata de un
año «relativamente tranquilo» por lo que
respecta a los incendios forestales en las
Islas.
Así, la superficie forestal
quemada en Baleares durante los siete
primeros meses de 2007 fue de 85 hectáreas.
Esta cifra se encuentra muy por debajo de
la media de superficie forestal calcinada
durante los últimos diez años: unas 141
hectáreas.
Durante su alocuación, el
conseller destacó la importancia de la
vigilancia para combatir el avance del
fuego. En este sentido, Grimalt recalcó que
la eficacia es mucho mayor cuanto antes se
detecta el incendio y «es mucho más
sencillo de extinguir».
400
efectivos
En este sentido,
Grimalt destacó la importancia de los
medios humanos y materiales con los que
cuenta Baleares para sofocar los incendios
forestales durante la temporada estival. Un
total de 400 efectivos se encuentran
disponibles.
Cuatro helicópteros,
seis aviones y 22 brigadas de vigilancia se
encargan de actuar en cuanto surge un
incendio.
Además, el conseller de
Medio Ambiente aprovechó la ocasión para
hacer una llamamiento a los ciudadanos de
las Islas Baleares para que sean
responsables y no cometan imprudencias en
estos días. También instó a que se avise al
112 en cuanto se detecte un fuego.